La NASA quiere revolucionar los vuelos: su nuevo avión rompió la barrera del sonido

La NASA probó con éxito un nuevo diseño aeronáutico que busca eliminar los ruidos fuertes durante los viajes comerciales veloces

La agencia espacial NASA alcanzó un hito histórico en el cielo de California. El modelo experimental X-59 voló a velocidades supersónicas por primera vez el pasado 5 de junio. Durante el trayecto de 81 minutos, el aparato alcanzó una altitud de 43.400 pies en la base aérea Edwards.

El logro técnico representó un avance enorme para la ingeniería aeroespacial estadounidense. Michael Kratsios, asesor presidencial, afirmó en un comunicado oficial que este vuelo inicial "es un testimonio del liderazgo duradero de Estados Unidos en la ciencia, la ingeniería y la innovación aeroespacial". Las pruebas previas acumularon 16 vuelos en los últimos 90 días.

Cuando un avión convencional supera el límite de la velocidad, las moléculas de aire generan fuertes ondas de presión. Esos fenómenos físicos producen un estruendo ensordecedor conocido como explosión sónica. Por esa razón, las autoridades federales prohibieron los vuelos comerciales supersónicos sobre tierra en el territorio norteamericano desde el año 1973.

La solución de la NASA

nasa avion
El avión ya había sido testeado en otro vuelo controlado por la NASA.

El avión ya había sido testeado en otro vuelo controlado por la NASA.

Los diseñadores buscaron alterar la forma de las ondas para transformar el estruendo en un golpe leve. Catherine Bahm, gerenta del proyecto en la NASA, explicó a la BBC la meta del equipo con humor. "Siempre bromeamos con que el X-1 rompió la barrera del sonido y ahora nosotros intentamos arreglarla", declaró la especialista.

La empresa Lockheed Martin construyó la estructura de 100 pies de largo gracias a un contrato millonario firmado en 2018. El diseño de nariz afilada evita la acumulación de las ondas de presión molestas. Según Bahm, el ruido final resultará casi imperceptible, similar al cierre de la puerta de un automóvil vecino que se mezcla con la vida diaria.

Los planes futuros incluyen mediciones de los ruidos reales en fases posteriores sobre comunidades elegidas. Christopher Combs, ingeniero de la Universidad de Texas, comentó a la BBC que el vehículo real demuestra la viabilidad de generar explosiones silenciosas. Dicha validación abrirá las puertas al mercado comercial internacional.

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