En su estadía en el Millonario, el ex Inter de Porto Alegre disputó 53 partidos y tuvo su última aparición ante Blooming por Copa Sudamericana. Aunque sonó para Independiente y Rosario Central, ninguna opción en el fútbol local terminó por prosperar.
Por el lado de Viña Flamengo, dueño de su pase, fue el encargado de negociar su llegada a préstamo a Cruzeiro hasta diciembre. Para concretarlo, el lateral debió rescindir su cesión con River, la cual vencía a fin de año.
El uruguayo llegó para el primer semestre de la temporada, pero tras el Mundial quedó relegado y no volvió a ser tenido en cuenta. Su breve ciclo se cerró con solo 14 partidos.
Su marginación definitiva respondió a una razón económica: el contrato incluía una obligación de compra de 4,5 millones de dólares si alcanzaba el 50 % de los encuentros disputados.