Si algo faltaba para que el Monumental fuera una fiesta en la previa del clásico entre la Selección argentina y Brasil, llegó la noticia de la clasificación anticipada al Mundial 2026.
Si algo faltaba para que el Monumental fuera una fiesta en la previa del clásico entre la Selección argentina y Brasil, llegó la noticia de la clasificación anticipada al Mundial 2026.
Si algo faltaba para que el Monumental fuera una fiesta en la previa del clásico entre la Selección argentina y Brasil, llegó la noticia de la clasificación anticipada al Mundial 2026.
Grandes y chicos, hombres y mujeres, todos los fans de La Scaloneta vivieron a pleno la previa de un partido que además significó el reencuentro después del receso que tuvieron las Eliminatorias desde noviembre.
Sin Messi ni Lautaro, el Dibu Martínez, premiado por haber llegado a 50 partidos en la Selección, fue el más aplaudido y el primero en salir a calentar después de que De Paul y Paredes hayan cumplido el ritual de los caramelos en el centro del campo.
Después del Dibu el más ovacionado y al que más carteles y banderas le dedicaron los hinchas fue Julián Álvarez, único delantero titular que dispuso Scaloni para el choque con los brasileños.
Lejos quedaron las quejas por los precios exorbitantes de las entradas y los problemas con los cuidacoches a la hora de estacionar, los campeones del mundo y bicampeones de América volvieron a jugar de locales y los hinchas ratificaron el estrecho vínculo con el equipo.