Tras el reinicio luego del auto de seguridad, Colapinto estiró la frenada cuando marchaba décimo, pero calculó mal: lo hizo demasiado tarde y entró por el interior a una velocidad que no le permitió controlar el vehículo, impactando de lleno a Gasly y a Norris.
La penalización inicial asignada fue de 10 segundos. Sin embargo, al haber abandonado inmediatamente tras el golpe, la sanción derivó en el castigo para la grilla del GP de Baréin.
Las consecuencias del incidente se sintieron fuerte en la pista. Alpine se quedó sin la posibilidad de sumar puntos, ya que Gasly marchaba en la séptima posición antes del choque.
Para colmo, en la pelea por el quinto puesto del campeonato de constructores, Racing Bulls logró distanciarse gracias a que el británico Arvid Lindblad aprovechó el caos para cruzar la bandera a cuadros en el séptimo lugar.
Flavio Briatore no ocultó su enojo y anticipó posibles medidas
El jefe de Alpine, Flavio Briatore, condenó de forma contundente la acción y la calificó como una maniobra "muy pobre para un piloto de su experiencia". El empresario italiano expresó: “Obviamente estoy extremadamente decepcionado con el resultado de la carrera de hoy, sabiendo que perdimos puntos valiosos en la lucha por el Campeonato. Este tipo de incidentes no deberían ocurrir, particularmente cuando íbamos bien con ambos coches en posiciones de puntos”.
Además, el directivo se disculpó públicamente con el resto de los afectados: “Lo siento mucho por el equipo y por Pierre, que hizo un gran trabajo todo el fin de semana. Y pido disculpas también a Lando y a McLaren por arruinar su carrera”.
Finalmente, el jefe de la escudería anticipó que el choque podría traer consecuencias internas para Colapinto, aunque evitó dar precisiones inmediatas. “Quiero tomarme un tiempo para reflexionar y considerar qué medidas se deben tomar, de modo que podamos aprender de esto y evitar una situación similar en el futuro”, sentenció.