Copa del Mundo 2026

Atajó en Godoy Cruz y Gimnasia pero se radicó en Dallas: "Extraño el fútbol pero soy feliz acá"

El mendocino Hernán Marcó emigró rumbo a Estados Unidos y rehizo su vida lejos del arco. Otra historia de vida más en esta Copa del Mundo 2026

Hernán Marcó abre la puerta de su casa y nos recibe con un abrazo fuerte, de esos bien argentinos. En su barrio hay banderas de Estados Unidos por todos lados, pero las raíces y las costumbres jamás se olvidan.

Arrancó su carrera en Godoy Cruz, jugó en Gimnasia y tuvo pasos por Comodoro Rivadavia, Salta y otros equipos del ascenso provincial: “El fútbol fue una parte hermosa de mi vida, me enseñó mucho, me dio amigos y me formó como persona”, dice el ex arquero desde Dallas.

Luego de colgar los guantes, el Gato decidió emigrar rumbo a Estados Unidos en 2019, donde lo esperaba un amigo de su padre: “Fue importante que alguien me reciba. Cuando te vas, el comienzo y el desarraigo no son fáciles”.

Hernán Marcó atajó en varios equipos de Mendoza.

Hernán Marcó atajó en varios equipos de Mendoza.

Hoy tiene su trabajo dedicado a las propiedades, y lo más importante, una hermosa familia junto a su esposa Estefi y su pequeña hija Rebeca: “A mi mujer la conocí por un conocido de acá, medio de casualidad. Por suerte nuestros caminos se cruzaron para poder tener al amor de nuestras vidas”.

Mientras Hernán Marcó habla, su pequeña hija juega en el piso. Nació acá, en Texas, pero sus primeras palabras son en español. Claro, la familia de su esposa es ecuatoriana y la suya, argentina: “Tratamos de inculcarle nuestras costumbres. En casa hablamos español, tenemos cosas de Argentina. Claro que por una cuestión lógica tenemos horarios y formas de Estados Unidos pero siempre con lo nuestro cerca”.

Tras haber defendido el arco durante su vida, ahora juega al fútbol, pero sin los guantes: “Tengo partidos lunes y martes con conocidos de acá, pero olvídate que juegue de arquero, nunca más. Ahora soy un recio defensor” (risas).

Hernán Marcó y su familia viven en Dallas.

Hernán Marcó y su familia viven en Dallas.

En su parrilla no hay carbón, sino que el asado se cocina con brasas: “Conseguí una parrilla como las nuestras. Por suerte se consigue carne de allá. Con el tiempo, todos los productos argentinos llegaron: hay yerba, dulce de leche y vino”.

Con sus pies firmes en Estados Unidos y su nueva vida en marcha, Hernán Marcó no tiene en sus planes volver al país: “Estamos bien acá, aunque siempre que podamos ir a visitar a los nuestros lo haremos”.