Este miércoles se confirmó lo que era ya una obviedad. El ministro de Deportes de la República Islámica de Irán, Ahmad Donyamali, ha descartado la posibilidad de que la selección nacional juegue en el Mundial de este verano en Estados Unidos debido a la guerra en curso en Oriente Medio.
El comunicado del ministro de deportes de Irán fue duro y en estos términos: "Dado que este gobierno corrupto asesinó a nuestro líder, no tenemos las condiciones para participar en la Copa del Mundo", dijo Donyamali en una entrevista televisiva con la agencia de noticias DPA.
Previamente, el presidente de uno de los países anfitriones, Donald Trump, había manifestado que se garantizaba la seguridad de la delegación iraní en su territorio.
Barajando la baja de Irán y su posible reemplazante, el cupo debería corresponder a Irak, para respetar la plaza de la Confederación Asiática, por ser la mejor selección posicionada de de esa entidad y clasificada al repechaje, donde podría ingresar Emiratos Árabes.
Trump, Infantino y la postura sobre la participación de Irán
Respecto a la postura de Estados Unidos, en su doble posición de país agresor de Irán y de anfitrión, junto a México y Canadá del Mundial 2026, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino dijo: "Durante las conversaciones, el presidente Trump reiteró que la selección iraní es, por supuesto, bienvenida a competir en el torneo en Estados Unidos", declaró Infantino. "Ahora más que nunca, necesitamos un evento como la Copa Mundial de la FIFA para unir a la gente".
