A la hora de contar su historia, manifestó: "Vine desde Barcelona. Pedí dos semanas de vacaciones no pagas para venir a ver a Independiente. Ya viajé a ver los dos ascensos también, y esto es impagable. Impagable.
"A nosotros, que estamos en el exterior, esto nos hace un poquito más fuertes. Estar en todos los momentos. Hemos estado en las malas y siempre vamos a estar", aseguró sobre cómo la pasión crece a pesar de la distancia.
En cuanto a las locuras realizadas por el amor a los colores, reveló. "En 2007 viajé al ascenso. Renuncié a un trabajo para ir a ver el ascenso a la B Nacional. En el último ascenso (2023) también. Pedí tres días de vacaciones, estuve una noche en Mendoza, una en Córdoba y me volví al trabajo".
El amor por Independiente Rivadavia y su mensaje al plantel
"Independiente Rivadavia es el amor. El amor que sentimos los que estamos afuera. Al no poder ir a la cancha, nos levantamos a las 3 de la mañana a ver los partidos. Cada vez que viajamos a Mendoza, el que puede, siempre está pendiente del calendario a ver qué partido podemos ir a ver, y eso es lo que demuestra un poquito lo que somos", comentó.
Sobre cómo nació el viaje a Río de Janeiro, mencionó: "Empecé a hacer las cuentas el día que ganamos el primer partido acá en el Maracaná y me empecé a imaginar los puntos. Ahí dije: 'creo que nos da para poder pegar el viaje'. Así que empezamos a buscar decididos a poder compartir este momento con la gente y con el club".
Por último, le dedicó unas palabras a Alfredo Berti y el plantel de Independiente Rivadavia: "Siempre agradecido con Alfredo y los jugadores. Es un DT que el trabajo se nota. Nos ha hecho pasar el mejor momento del club. Y los jugadores, siempre digo lo mismo, dan todo".