Pese a jugar un buen partido en el Hard Rock Stadium, y al tremendo golazo convertido por Miguel Merentiel, Boca Juniors perdió ante Bayern Múnich por 2-1 y ya no depende de sí mismo para clasificarse a los octavos de final del Mundial de Clubes.
Bayern Múnich venció a Boca y se clasificó a la siguiente ronda. Tras el agónico gol del triunfo un jugador alemán tuvo una polémica reacción
Pese a jugar un buen partido en el Hard Rock Stadium, y al tremendo golazo convertido por Miguel Merentiel, Boca Juniors perdió ante Bayern Múnich por 2-1 y ya no depende de sí mismo para clasificarse a los octavos de final del Mundial de Clubes.
Harry Kane abrió el marcador a los 18 minutos de la primera etapa y la Bestia, con una enorme maniobra individual, puso la paridad a los 21' del complemento.
Los alemanes, que dominaron la mayor parte del encuentro, encontraron el gol del triunfo en el pie zurdo de Michael Olise a falta de seis minutos para que se completara el tiempo reglamentario.
El juego estuvo marcado, por momentos, por la pierna fuerte y el cruce entre los futbolistas de ambos equipos. En Bayern Múnich uno de los que más peleó fue Joshua Kimmich
El mediocampista alemán, que tuvo cruces con varios hombres de Boca desde la primera etapa, tuvo una picante reacción al gol agónico convertido por el francés de 23 años.
Ni las cámaras de la transmisión oficial, ni los encargados del VAR, alertaron lo sucedido segundos después del gol que significó el triunfo (y la clasificación) del Bayern Múnich.
Ni bien la pelota ingresó al arco, venciendo la resistencia de Agustín Marchesín, Joshua Kimmich apretó sus puños en señal de desahogo y "se olvidó" de ir a abrazarse junto al resto de sus compañeros.
Antes de sumarse con los suyos, el mediocampista recordó todos sus cruces dentro del campo de juego y optó por gritarle el gol en la cara a varios hombres de Boca.
Dando saltos laterales, y gritando a todo pulmón, el alemán pasó por delante de Ayrton Costa, Lautaro Di Lollo, Luis Advíncula y Milton Giménez, quienes no reaccionaron a la provocación de su rival.