Rodolfo Arruabarrena debió recurrir a las inferiores de Boca para rearmar el plantel de cara a la recta final del año tras confirmarse las lesiones de Tomás Belmonte y Alan Velasco.
Rodolfo Arruabarrena debió tomar una decisión en Boca de cara a la recta final del año tras las lesiones de Tomás Belmonte y Alan Velasco.
Rodolfo Arruabarrena debió recurrir a las inferiores de Boca para rearmar el plantel de cara a la recta final del año tras confirmarse las lesiones de Tomás Belmonte y Alan Velasco.
De esta manera, el jugador seleccionado por el técnico que se sumó a partir del pasado martes a los entrenamientos con el primer equipo es Joaquín Ruiz, pieza clave y uno de los capitanes de la Reserva conducida por Mariano Herrón.
Nacido en Tandil y perteneciente a la camada 2006, Ruiz no es un desconocido dentro del plantel de Boca. Su primera aproximación en la primera de Boca ocurrió bajo la conducción de Diego Martínez, quien lo llevó a sus convocatorias oficiales, aunque, su estreno formal llegó de la mano de Fernando Gago, en noviembre del 2024, ciclo en el que sumó 38' distribuidos en 3 ingresos desde el banco de suplentes.
Su retorno al plantel profesional de Boca se da en un momento inmejorable: el último fin de semana marcó un tanto frente a Independiente en el certamen de Reserva, alcanzando un balance de 7 goles, 6 asistencias y dos títulos obtenidos en el Torneo Proyección.
Durante su etapa formativa dentro de Boca Predio, Ruiz se destacaba como un extremo clásico recostado sobre la banda izquierda, caracterizado por su desequilibrio individual, cambio de ritmo y profundidad.
No obstante, tras la llegada de Miguel Ángel Russo al banco de suplentes y su consiguiente retorno a la Reserva, el juvenil atravesó una marcada metamorfosis futbolística de la mano de Herrón.
En el último tiempo, Ruiz se readaptó y se desempeña tanto de lateral como de volante por el mismo sector, capitalizando su vocación ofensiva para proyectarse con criterio al ataque sin desatender la marca defensiva.