Roma ha sido el epicentro de varios acontecimientos en los últimos días. El más importante: la elección del nuevo líder de la Iglesia Católica, reemplazante del Papa Francisco, el Papa León XIV.
En esta conjunción de sucesos se conoció además el fanatismo del Papa León XIV por el tenis, no solo como espectador sino como practicante del deporte en sus días como obispo. “Me considero un tenista bastante amateur. Desde que me fui de Perú he tenido pocas ocasiones para entrenar, así que estoy deseando volver a las pistas”, contó hace un tiempo atrás en una entrevista.
En la jornada de ayer del Masters de Roma, el italiano Jannik Sinner venció a Francisco Cerúndolo en los octavos de final. Hoy por la mañana se dirigió al Vaticano para asistir a una audiencia privada en las salas del Aula Pablo VI. El número 1 del mundo fue a conocer al Papa León XIV y se convirtió en el primer deportista del mundo en conocer al sumo pontífice.
Sinner asistió a la reunión junto a su familia y el presidente de la Federación Italiana de Tenis, Angelo Binagh. En compañía de este último presentó el trofeo de la Copa Davis, obtenido en la última edición de la competencia junto al equipo italiano, y la Billie Jean King Cup. Además, el número 1 del mundo le obsequió al Papa una raqueta a sabiendas de su amor por el tenis.
Ambos compartieron un encuentro muy especial donde León XIV felicitó al nacido en San Cándido por su victoria frente al argentino y luego se negó a pelotear con éste luego de que Sinner bromeara sobre jugar en medio de la sala
