A partir de hoy los amantes del fútbol, del cine y de las buenas historias pueden ver en Netflix "Dibu Martínez: el pibe que ataja el tiempo"; la esperada obra audiovisual relata su camino desde sus inicios como un niño soñador en Mar del Plata hasta convertirse en uno de los grandes héroes del fútbol mundial.
La película de Dibu Martínez: una narrativa innovadora que combina animación y archivos reales
El film destaca por implementar un novedoso formato que combina animaciones originales con imágenes y testimonios reales del propio deportista y su entorno cercano. La trama pivotea sobre una premisa ficticia en la que el joven Emiliano descubre que tiene el superpoder de detener el tiempo, entablando una relación dialéctica entre la realidad y la ficción a lo largo del metraje. Esta ingeniosa estructura da forma a lo que se define como un "mockumentary" o documental con guion, diseñado especialmente para disfrutar en familia.
En este plano de fantasía animada, el protagonista debe enfrentar diversos desafíos encarnados por una pelota de fútbol, que asume el rol de villana de la historia. Dicho personaje animado cuenta con la interpretación vocal del reconocido artista Agustín Rada Aristarán, quien aporta su voz para personificar los obstáculos que el arquero debe superar. Esta combinación de elementos lúdicos permite reconstruir el crecimiento de Martínez desde una perspectiva original.
La dirección de la película está a cargo de Gustavo Cova, mientras que el guion fue escrito por el autor Hernán Casciari. Por su parte, el reconocido dibujante e historietista Ricardo Liniers es el responsable de aportar las ilustraciones y animaciones originales que le dan identidad visual a la obra. Esta confluencia de talentos independientes representa un caso singular de integración creativa dentro de los procesos de producción locales de la plataforma global.
La película tiene una duración de 1 hora y 18 minutos, se puede ver exclusivamente en Netflix y promete relatar la historia que revela cómo es el hombre detrás del ídolo.
