Hay caminos que parecen imposibles cuando se miran desde el barro del potrero, pero la vida y obra de Cristian Navarro nos recuerdan que la persistencia es fundamental para alcanzar nuestros sueños. Así, los límites se reducen a simples líneas blancas sobre el césped y el Mundial 2026 pasa de utopía a realidad.
No se trata de una designación más porque es la primera vez en la historia que un árbitro nacido y formado en Mendoza alcanza esta instancia máxima. Este logro no es casualidad, es la culminación de un proceso que comenzó hace muchos años en las canchas de la Liga de Lavalle y Santa Rosa, pero que dentro de muy poco tiempo lo encontrará en los estadios más modernos del planeta.
La travesía no fue sencilla. A veces el arbitraje se forja como una de las profesiones más solitarias del fútbol, requiere de un temple de acero y una entrega total, (casi) siempre sumergidos en la crítica y lejos del reconocimiento.
Cuando la pelota comience a rodar en el Mundial un representante de Mendoza estará ahí. "Dirigir un Mundial sería el sueño de mi vida", declaró en 2014; y si Cristian, los sueños se cumplen.
Cristian Navarro, de la Liga de Lavalle al Mundial 2026
Decíamos que el viaje y la travesía no fueron sencillos, porque en la Liga de Lavalle, en la de Santa Rosa y en la propia Liga Mendocina el estado de los campos de juego está muy lejos de ser óptimo. Además, los vestuarios, en muchas ocasiones, carecen de agua caliente y el contexto no ayuda a que jugadores y árbitros cuenten con condiciones de trabajo adecuadas.
De allí salió Cristian Navarro, nacido en San Martín hace 41 años, quien - con trabajo y esfuerzo - llegó a Primera División y comenzó a armar un perfil internacional que la FIFA supo valorar.
De esta manera tiene en su espalda partidos de Copa Libertadores, Sudamericana, Copa América de Estados Unidos 2024 y hasta dirigió en la Liga Profesional Saudí, con grandes estrellas del fútbol mundial como N'Golo Kanté y Cristiano Ronaldo.
Ahora, con un Mundial que comienza a la vuelta de la esquina, Cristian Navarro pasará de saltar acequias a saltar al campo de juego en la cita más importante del fútbol global siendo el primer árbitro mendocino en lograrlo.
