Días después de consagrarse habló con el programa Ida y vuelta con Gabrieli de Radio Nihuil, donde no dejó tema sin tocar y manifestó su emoción por la consagración en la cita ecuménica.
Mili Alastra se consagró campeona con tan solo 20 años: hay presente y futuro.
Milagros Alastra habló en exclusiva con Radio Nihuil
Vencer al anfitrión en su propia casa le dio un sabor especial al título de Las Leonas. La jugadora de 20 años admitió en diálogo con Radio Nihuil que el cruce definitivo contra el seleccionado neerlandés era la definición que todo el plantel anhelaba: "Es una final soñada; nosotros queríamos jugar contra ellas".
Sobre la atmósfera que se vivió en la cancha, destacó el acompañamiento del público argentino frente a la marea local: "Fueron todos condimentos que sumaban ganarle a ellas de local, con toda su gente, se sintió muchísimo el apoyo argentino, la gente cantaba, aguitaba, se hacía sentir, pero eso no quita que había mayoría naranja".
Además, la jornada dejó una postal inédita con el apoyo de la parcialidad belga: "Fue un momento muy particular. Creo que se dio por la polémica que existió (en las semifinales se enfrentaron los equipos europeos y el conjunto neerlandés ganó de manera polémica), pero nosotros sentimos que ellas empatizaron con nosotras y, quizás, este equipo transmitía algo diferente que hacía a que te subas al equipo, a alentar y a ser parte".
Sobre el histórico bronce obtenido por Los Leones, Alastra acotó: "Histórico también. Hicieron un excelente Mundial, subirse al podio no es para sencillo".
Convivir día a día con las máximas figuras del seleccionado nacional fue un proceso de aprendizaje acelerado para la mediocampista: "Tengo un millón de cosas que todavía puedo aprender entonces vivirlo de cerca y compartir con referentes que tienen un montón de experiencia, siento que me permite absorver mucho más rápido todos esos conocimientos y también de la forma en la que ellas lo transmiten lo hace todo más sencillo".
Lo soñé un montón, no le había puesto una fecha, pero sin duda si lo soñé. Lo soñé un montón, no le había puesto una fecha, pero sin duda si lo soñé.
Luego, sobre las repercusiones de la victoria, analizó: "Estoy muy contenta, es un orgullo enorme, es un privilegio dejar al país en lo más alto. Muy feliz, pero sin duda, aun no he dimensionado lo que significa".
Asimismo, al ser consultada sobre su ingreso al selecto grupo de cinco mendocinas mundialistas con la Selección mayor, remató: "Todavía no puedo creer ser formar parte de esa pequeña lista con esos nombres propios que me nombrás, me parece increíble, no lo he podido dimensionar".
El nombre y apellido de Milagros Alastra quedará ligado por siempre a la historia grande de Las Leonas.
El sentido de pertenencia de Milagros Alastra por la UNCuyo y la mirada puesta en Los Ángeles 2028
A pesar del éxito internacional y la exposición en el máximo nivel competitivo, la jugadora mantiene los pies sobre la tierra y no olvida la institución donde dio sus primeros pasos. "La UNCuyo es mi casa, crecí ahí y están muy contentos y yo, de alguna manera, muy contenta de representarlos".
Del mismo modo, abordó la realidad del deporte nacional y la importancia de proyectar una carrera académica en paralelo: "Es muy difícil vivir de este deporte que es amateur en Argentina. Yo estudio Negocios Digitales de manera virtual; mi prioridad es el hockey, pero a la par me gusta tener un plan B".
Lejos de conformarse con la medalla dorada obtenida en la cita mundialista, la jugadora de 20 años ya apunta sus metas hacia el próximo ciclo internacional. Con la mirada fija en el horizonte olímpico, dejó en claro que su exigencia profesional permanece intacta de cara al futuro: "Me considero una persona una muy ambiciosa y no tengas dudas que los objetivos siguen para adelante".
Mili Alastra canta junto a Las Leonas el Himno más hermoso de todos.
Asimismo, al ser consultada sobre su ingreso al selecto grupo de cinco mendocinas mundialistas con la Selección mayor, remató: "Todavía no puedo creer ser formar parte de esa pequeña lista con esos nombres propios que me nombrás, me parece increíble, no lo he podido dimensionar".
Con la gloria dorada sobre el pecho y el corazón intacto en la UNCuyo que la vio nacer, Milagros Alastra demostró que los grandes sueños que parten de Mendoza no tienen techo.