Asimismo, la entidad lanzó una dura advertencia sobre el rumbo institucional actual: "No podemos seguir así, con planes secretos tramados a toda prisa por personas anónimas y de dudoso beneficio para el deporte. Debemos identificar a los responsables y exigirles que rindan cuentas".
Infantino fue señalado por UEFA.
Cuestionando directamente la gestión de Infantino, UEFA señaló que, a pesar de contar con reservas superiores a los 5.000 millones de dólares, el dirigente no ha utilizado el dinero de las asociaciones en beneficio del deporte.
Por ello, anunció que comenzará a trabajar de inmediato con socios de todo el mundo para proponer un nuevo esquema de distribución de recursos mediante el programa FIFA Forward.
Finalmente, aunque calificó la marcha atrás en la venta del torneo como una victoria para el fútbol global, la UEFA advirtió que esto no debe ser el final de la historia, remarcando que la tarea de reconstruir la confianza en la FIFA apenas acaba de empezar.