Sin embargo, el escenario dio un vuelco drástico cuando el propio cuerpo técnico británico intentó dar marcha atrás. Ante la urgencia de rearmar el plantel y sumar variantes de jerarquía para los próximos compromisos, el entrenador alemán buscó de nuevo a Palmer y lo sumó en la convocatoria.
Cole Palmer se bajó de la Selección inglesa.
Pero lejos de aceptar la citación con entusiasmo para buscar revancha deportiva, la respuesta del futbolista fue un rotundo no.
El motivo detrás de la negativa
Lejos de tratarse de un capricho o una mera cuestión de ego personal tras el mal trago de la Copa del Mundo, la decisión de dar un paso al costado temporalmente responde a una estrategia de cuidado físico.
Desde el entorno de Palmer confirmaron que la prioridad absoluta pasa por una estricta gestión de cargas, buscando evitar sobrecargar su físico después de un calendario sumamente exigente con su club y priorizando mantener una regularidad óptima en su rendimiento.
Thomas Tuchel ahora no solo debe lidiar con las secuelas de haberlo dejado afuera de los planos mundialistas, sino también con el rechazo público de una estrella que prefiere cuidar sus piernas antes que calzarse la camiseta de la Selección de Inglaterra.