Darío Herrera respondió el llamado de cabina y terminó convalidando el tiro desde los doce pasos que desembocó en el segundo gol de Ángel Di María.
Otra de las jugadas polémicas, por la cual explotó todo el banco de Estudiantes de La Plata, fue la que involucró a Ignacio Ovando con un contacto con la mano en el área del Canalla.
Para el cuerpo arbitral la decisión de no sancionar penal se basó en el análisis siguiente: "Es un movimiento natural de la mano. El balón pega en la mano, pero es natural, el defensor mira para abajo. La mano está por delante de su cabeza, no hay movimiento adicional".
Con la difusión de los audios, la Asociación del Fútbol Argentino buscó dar claridad sobre las dos jugadas que encendieron el debate y terminaron cuestionando, una vez más, el desempeño del arbitraje a nivel nacional.