El 2026 será un año histórico para Franco Colapinto: será su primera experiencia como titular, por lo tanto, realizó la pretemporada y conoce el nuevo monoplaza a fondo (situación que no había vivido antes); además, ya no tendrá pesadillas con el auto que utilizó en 2025 y, como si esto fuera poco, la nueva reglamentación promete una Fórmula 1 apasionante.
Colapinto explicó cómo sobrellevó sentirse incapaz de ir rápido en el monoplaza de Alpine
Los autos de Alpine nunca estuvieron a la altura de la F1, eso quedó demostrado competencia tras competencia ya que los resultados quedaron en evidencia: la escudería francesa solo sumó 22 puntos (todos logrados por Pierre Gasly).
Es por eso que Colapinto hace hincapié en lo aprendido más allá de los resultados: "Fue muy largo, un año en el que aprendí un montón y tuve una cantidad de experiencias increíbles. Fue un aprendizaje de golpe de cómo controlar las emociones y gestionar momentos difíciles".
En diálogo con El Gráfico admitió que es muy competitivo y que nunca tuvo un año "en el que dijera: 'No puedo ganar, pelear un podio, una pole position'. Yo siempre sabía que si hacía las cosas bien y trabajaba con el equipo, iba a poder". Sin embargo, los puntos nunca llegaron: "Cuando ves que el resultado no llega, es muy difícil de manejar".
"El nivel de frustración y de sentirte inferior a los demás es mucho más grande que el disfrute por poder estar en la Fórmula 1. Además está le expectativa de todo el mundo alrededor, pero esto es lo que tenemos", continuó analizando.
El crecimiento de Franco Colapinto desde cuando andaba a cuatriciclo con 4 años
El piloto argentino recordó su infancia en Exaltación de la Cruz: "Era muy fanático de los fierros. Desde los 4 años andaba en cuatriciclo, era un loquito, los vecinos me querían matar. A los 7 años tenía un Raptor 350, no llegaba a los cambios con los pies. Mi viejo está más loco que yo".
"Descubrí el simulador y eso me trajo al TC y a las carreras de asfalto. Para mi todo era el Dakar, iba a la colectora a ver los autos del Dakar pasar, pasaban justo por enfrente de casa y a mí me encantaba eso", manifestó sobre sus pasiones.
Su crecimiento continuó en la F2 y se ocupó de relatar que es muy diferente a la F1: "En la Fórmula 2 te podés dormir una siesta si querés, y en la Fórmula 1 no tenés ni 5 minutos, hasta tenés que comer con los ingenieros".
"Había jueves a la noche en los que estaba destrozado antes de que empezara todo, en cero, más cansado que después del domingo en la carrera. Manejar un Fórmula 1 es el 10%, después hay un montón de cosas que no tienen nada que ver con manejar", reveló.
Colapinto y la revolución de los hinchas argentinos
Los hinchas argentinos han estado muy presentes en los diferentes circuitos apoyando a Colapinto y revolucionando a la Fórmula 1 con una particular manera de ser: "Los pilotos no pueden creer el nivel de apoyo que tenemos. Max Verstappen me dice: 'es increíble, están en todos lados'. Incluso están en las pistas que decís: 'acá no llegan'".
"Es muy lindo y especial el hecho de haber traído de vuelta al país este deporte, generar tantos fanáticos nuevos, porque es el deporte que amo y al que seguí desde muy chiquito", concluyó Franco Colapinto.
