Entrevista

Para el empresario Miguel Zarzur, "la disciplina es el puente que convierte las metas en realidad"

De Mendoza a liderar un holding valuado en US$500 millones, el empresario Miguel Zarzur cuenta cómo la resiliencia marcó su camino en la industria energética

El imperio formado por el empresario Miguel Zarzur no fue heredado ni mucho menos. De su Mendoza natal desarrolló un camino en la industria energética a fuerza de resiliencia y disciplina que lo llevó a tener hoy un holding global valuado en US$500 millones.

Nacido hace 61 años en General Alvear, Zarzur tuvo una adolescencia marcada por la pérdida de su padre que le modificó el sentido de la vida, enseñándole que la responsabilidad, el esfuerzo y la humildad son claves para conquistar el mundo.

De formación contador público, se podría decir que su trayectoria empresarial se formó bien de abajo. Mientras estudiaba tuvo que trabajar para ayudar a su mamá docente como sostén único de la casa. Hoy, confiesa en esta entrevista a corazón abierto con Diario UNO, le gustaría que su padre pudiera ver cómo la familia salió adelante y sus hijos se formaron como profesionales "y sobre todo como buenas personas", dice.

Miguel Zarzur, empresario mendocino
Hace más de 25 que fundó su primera empresa de servicios a la industria energética. Hoy lidera uno de los grupos de inversiones de mayor proyección internacional.

Hace más de 25 que fundó su primera empresa de servicios a la industria energética. Hoy lidera uno de los grupos de inversiones de mayor proyección internacional.

Al frente de Zarzur Group, un holding que combina energía, real estate, agronegocios y finanzas con presencia en Argentina, España, Estados Unidos y Uruguay, el empresario desarrolló su carrera en Neuquén, donde aprendió desde adentro el funcionamiento de la industria del petróleo y el gas, una experiencia que derivó en la fundación de su primera empresa de servicios para el sector.

A 25 años de aquel primer emprendimiento, Miguel Zarzur confirma que fue el germen de un grupo empresarial que en la actualidad emplea a más de 600 personas y que sigue expandiéndose bajo la premisa de pensar a largo plazo y construir valor incluso en contextos complejos como los que a cada rato desafía la Argentina.

Los orígenes de un imperio diversificado

Su primera empresa de servicios petroleros, llamada Vaxa y que luego evolucionó a BACSSA, la fundó en 1998 en Neuquén. Provee servicios en yacimientos clave de nuestro país, incluyendo Vaca Muerta y cuencas desde Tierra del Fuego hasta el noroeste del país.

Pero a la industria energética le sumó otros sectores de negocio como el real estate con "coinversiones" inmobiliarias en Argentina, España y Estados Unidos, las finanzas con operaciones financieras y alquiler de activos a entidades bancarias y el desarrollo de inversiones en el sector del campo con agronegocios.

Miguel Zarzur, empresario mendocino

Para este año, Miguel Zarzur planifica acciones estratégicas que podrán costarle más de US$80 millones, sobre todo en el sector de oil & gas. Sin embargo, el contador y empresario prefiere no sacar cuentas: "Los negocios no son solo números: son personas", dirá.

Y bajará el precio de su perfil para dar a entender que su historia es la de muchos colegas suyos: "El empresariado argentino se construye a fuerza de resiliencia".

El empresario de General Alvear, donde nace la resiliencia

-¿Qué recuerdos te llevan a General Alvear?

-Mi infancia y adolescencia no fueron fáciles en General Alvear. Perdí a mi padre a los 17 años después de una enfermedad larga y quedamos en una situación económica muy compleja.

Mi madre, que era docente, sostuvo a la familia. Yo era el hijo mayor y asumí muy temprano un rol de apoyo para ella y para mis hermanos, que eran muy chicos. Todo eso me marcó. Me enseñó el valor del esfuerzo, la responsabilidad y, sobre todo, la humildad. Aprendí que la vida te puede llevar lejos, pero que nunca hay que perder los pies de la tierra, y que la verdadera fortaleza está en seguir aprendiendo.

Soy una persona profundamente agradecida y creyente. Mi mayor deseo hubiera sido que mi padre pudiera ver que su familia salió adelante y que sus hijos se formaron como profesionales y, principalmente, como buenas personas.

Mi mayor deseo hubiera sido que mi padre pudiera ver que su familia salió adelante y que sus hijos se formaron como profesionales y, principalmente, como buenas personas. Mi mayor deseo hubiera sido que mi padre pudiera ver que su familia salió adelante y que sus hijos se formaron como profesionales y, principalmente, como buenas personas.

-¿Por qué elegiste estudiar Contador Público? ¿Por qué optaste por esa carrera?

-Elegí estudiar Contador Público siendo muy joven, en Mendoza, en un contexto donde el trabajo y el estudio iban de la mano. Sentía que necesitaba una formación sólida, que me diera herramientas concretas para entender cómo funcionan las empresas, los números y la toma de decisiones.

La carrera me dio estructura, método y una forma de pensar que después fue clave para emprender. Más allá de lo académico, fue una elección muy práctica: sabía que con estudio y esfuerzo podía construir oportunidades reales.

Neuquén, su lugar de desarrollo profesional

-¿Neuquén es tu lugar en el mundo, pese a ser mendocino? ¿Cómo se da tu desarrollo en esa provincia y por qué no en Mendoza, tu lugar natal?

-Si bien soy mendocino, Neuquén marcó un antes y un después en mi vida profesional. Llegué allí contratado por una empresa que prestaba servicios a la industria del oil & gas, y fue esa oportunidad la que me llevó a mudarme y empezar una nueva etapa.

Neuquén me dio trabajo, aprendizaje y la posibilidad de crecer dentro de una industria muy exigente. Con el tiempo fui asumiendo más responsabilidades, conociendo el negocio desde adentro, hasta que sentí que estaba preparado para dar un paso más y emprender por cuenta propia. Ahí nació mi primer proyecto empresario.

Miguel Zarzur, empresario mendocino
El empresario tiene 61 años, a los 17 perdió a su padre tras una larga enfermedad y eso marcó el rumbo de su vida.

El empresario tiene 61 años, a los 17 perdió a su padre tras una larga enfermedad y eso marcó el rumbo de su vida.

-¿Cómo fundás Zarzur Group y cuándo decidís diversificar el negocio?

-Mis inicios como empresario están ligados al oil & gas. Después de varios años trabajando en relación de dependencia en el sector energético, fundé mi primera empresa de servicios en Neuquén, hace más de 25 años. Empezó como un emprendimiento chico, muy enfocado en dar respuestas concretas a las necesidades operativas de las empresas del sector.

Con el tiempo, ese primer proyecto fue creciendo y transformándose en lo que hoy es Zarzur Group, un holding que reúne empresas de servicios al oil & gas, real estate y finanzas, con presencia en varios países. La diversificación fue una decisión estratégica para equilibrar riesgos y construir valor a largo plazo.

El empresario que no piensa en números sino en personas

-¿Cuál es tu mejor definición del empresariado argentino? ¿Y tu descripción de lo que debería ser un buen empresario?

-Creo que el empresariado argentino se construye a fuerza de resiliencia. Emprender en Argentina no es sencillo: hay vaivenes económicos, cambios de reglas y mucha incertidumbre.

Para mí, un buen empresario es alguien que piensa en el largo plazo, que cumple, que cuida a su gente y que entiende que los negocios no son solo números sino personas. Para mí, un buen empresario es alguien que piensa en el largo plazo, que cumple, que cuida a su gente y que entiende que los negocios no son solo números sino personas.

-Imagino que muchas veces pensaste en tirar la toalla o en irte del país… ¿o me equivoco?

-Ser empresario en Argentina te pone a prueba permanentemente. Claro que hay momentos de cansancio y de duda, pero siempre tuve claro que la clave está en adaptarse, diversificarse y no perder el foco. Hoy tengo la responsabilidad de liderar un grupo con más de 600 personas, y eso pesa en cada decisión. En los momentos difíciles vuelvo a lo esencial: trabajar.

Su mirada sobre el petróleo, la minería y el medio ambiente

-¿Cuál es la mayor oportunidad de crecimiento que puede tener el país con Vaca Muerta?

-Vaca Muerta es una oportunidad histórica para la Argentina. No solo por la producción de energía sino por todo lo que genera alrededor: empleo, proveedores, infraestructura, tecnología y divisas.

-¿Podrías compartir tu opinión sobre petróleo, minería y cuidado ambiental con tus ojos puestos en el futuro?

-Con respecto al petróleo, creo que se está avanzando en el camino correcto. El RIGI presenta una gran oportunidad para resolver uno de los principales desafíos del sector, que es la falta de infraestructura para evacuar los fluidos que hoy se producen.

Si estas medidas se acompañan con un marco macroeconómico más estable -como la eliminación de restricciones y del cepo-, Argentina tiene todo para consolidarse como un gran país productor y exportador de energía, generando además un importante ingreso de divisas para el desarrollo del país.

Miguel Zarzur, empresario mendocino
El empresario mendocino ve a Vaca Muerta como una oportunidad única de desarrollo para la Argentina.

El empresario mendocino ve a Vaca Muerta como una oportunidad única de desarrollo para la Argentina.

En relación con la minería, entiendo que las mismas condiciones -incentivos como el RIGI y un marco macroeconómico más previsible- pueden impulsar un desarrollo que hoy está muy por debajo de países vecinos como Chile que cuentan con recursos similares a los de Argentina.

Ese crecimiento, por supuesto, debe ir de la mano de los más altos estándares de gestión ambiental y de diálogo con las comunidades. Bien gestionada, la minería puede convertirse en un motor clave para el desarrollo del país, generando empleo, inversiones y divisas.

El modelo de coinversión por el que apuesta el empresario

-¿Comó será este año para tus empresas?

-El 2025 fue un año bisagra para la macroeconomía argentina. Se lograron avances importantes, especialmente en la estabilización cambiaria y en una baja significativa de la inflación.

Para nuestro grupo también fue un año de estabilización, crecimiento y adaptación a las nuevas reglas de juego. Consolidamos inversiones relevantes en España y al mismo tiempo obtuvimos resultados muy satisfactorios en nuestras operaciones en Argentina.

Así que creo que este año será de consolidación de las variables macroeconómicas. Si la tendencia de baja de la inflación se sostiene -especialmente a partir del segundo trimestre- eso debería traducirse en una recuperación gradual del poder adquisitivo y, en consecuencia, en un mayor nivel de consumo que impulse un círculo virtuoso en la economía.

Veo un año muy prometedor. Cerramos tres importantes proyectos de coinversión en España, lo que nos permite seguir consolidándonos como un grupo argentino con creciente presencia en España y Estados Unidos.

Ser empresario en Argentina te pone a prueba permanentemente. Claro que hay momentos de cansancio y de duda, pero siempre tuve claro que la clave está en adaptarse, diversificarse y no perder el foco. Ser empresario en Argentina te pone a prueba permanentemente. Claro que hay momentos de cansancio y de duda, pero siempre tuve claro que la clave está en adaptarse, diversificarse y no perder el foco.

-¿Por dónde pasa hoy la inversión y qué son las coinversiones?

-Apostamos fuertemente al modelo de coinversión, especialmente en el mercado inmobiliario español. Este esquema permite compartir riesgos, sumar distintas miradas y crecer con disciplina financiera.

Es una forma de inversión en la que no existe un inversor dominante: la ejecución está a cargo de una empresa gestora que también participa como accionista. De esta manera se logra un management profesional, alineado con el proyecto y comprometido con los resultados.

El vínculo afectivo y empresarial con su hija

-¿Cómo es compartir la empresa con tu hija Valentina?

-La familia para mí es una prioridad absoluta e indiscutida. Hoy tengo el enorme orgullo de que Valentina haya decidido acompañarme en este camino empresarial. Se preparó con mucho compromiso, estudiando Economía Empresarial y un máster en Finanzas en la Universidad Torcuato Di Tella, y hoy forma parte del holding aportando su entusiasmo, su mirada fresca y nuevas ideas.

Verla involucrarse de esa manera no solo me llena de orgullo como padre sino que también renovó mi entusiasmo y mi energía en el trabajo de todos los días.

Miguel Zarzur, empresario mendocino, junto a su hija Valentina
Para Zarzur, su hija Valentina es orgullo y quien le aporta nuevas ideas para la evolución de sus empresas.

Para Zarzur, su hija Valentina es orgullo y quien le aporta nuevas ideas para la evolución de sus empresas.

-¿Cuál era tu sueño al empezar y cuál es hoy?

-Cuando empecé, mi sueño era poder vivir de mi trabajo y sostener a mi familia. Con el tiempo, ese sueño fue creciendo. Hoy el objetivo es consolidar un grupo sólido, generar oportunidades y construir un proyecto que trascienda lo personal.

Pero también hay algo que para mí es muy importante: que las personas que trabajan con nosotros puedan desarrollarse, cumplir sus expectativas y sentirse cómodas en su lugar de trabajo. No es poca cosa. Me gustaría que quienes forman parte de nuestras empresas sientan orgullo de pertenecer, que lo vivan realmente como una comunidad de trabajo.

En la disciplina está la clave

-Una frase que sintetice tu espíritu emprendedor.

-El espíritu emprendedor es tener la humildad para escuchar, la resiliencia para seguir adelante y la convicción de que siempre se puede construir algo mejor.

La disciplina es el puente que permite convertir las metas en realidad. Se trata de crear oportunidades con convicción, no dejar de intentar frente a las dificultades y mantener siempre la apertura para aprender de las personas que nos rodean y de cada experiencia.

-¿Cómo te desenchufás del trabajo y cuidás tu salud física y mental?

-Desde hace 15 años destino dos horas diarias al entrenamiento físico. Me hace muy bien.

La riqueza del empresario no pasa por el dinero

-¿Qué es hoy Mendoza para vos?

-Mendoza hoy es un ejemplo de cómo una región puede desarrollarse a partir de su talento, su cultura productiva y su capacidad de innovar. Es un lugar donde el esfuerzo y el espíritu emprendedor se transforman en proyectos concretos.

Para mí Mendoza representa todo lo bueno que puede ser la Argentina: una provincia ordenada, limpia, productiva y con una enorme cultura del trabajo. Para mí Mendoza representa todo lo bueno que puede ser la Argentina: una provincia ordenada, limpia, productiva y con una enorme cultura del trabajo.

-¿Cómo percibís la imagen del empresariado en la sociedad actual?

-Creo que muchas veces el empresario es visto como un mundo distante. En realidad, la mayoría venimos de historias comunes. La mejor forma de mejorar esa imagen no es con discursos sino con coherencia entre lo que se dice y lo que se hace.

-¿Te sentís un hombre rico?

-No mido la riqueza solo en términos económicos. Mi mayor riqueza es la familia, el trabajo construido y la posibilidad de generar oportunidades para otros.