Un robo en ARSAT, la empresa estatal de telecomunicaciones, derivó en una investigación por corrupción, millones de dólares, drogas, espionaje, valijas desaparecidas y una trama que tiene a un mendocino en el centro: Facundo Leal.
El ARSAT de Facundo Leal, el thriller político que sacude a Mendoza
El expediente que comenzó con un robo en ARSAT ya tiene todos los ingredientes de una serie: corrupción, espionaje, drogas y una fortuna bajo la lupa

Los secretos que destapó un robo en ARSAT. Mendocinos apuntados, con Facundo Leal a la cabeza. Ilustración: ChatGPT.
La causa dejó de parecer un expediente judicial y empezó a parecer el guion de una serie… Primero un extraño robo… Después, las sospechas de corrupción. Más tarde, los allanamientos en countries mendocinos, un estudio jurídico y torres de lujo. Los dólares. Las drogas. Los equipos de espionaje. Las valijas que desaparecieron antes de que llegara la Policía Federal.
La investigación sigue su curso bajo secreto de sumario, con filtraciones que enfurecen a la defensa y preguntas que aún no tienen respuesta.
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¿Quién es realmente Facundo Leal? Un hombre prácticamente desconocido para la mayoría de los mendocinos, pero que en el círculo rojo no necesita presentación.
Está preso en Buenos Aires con una causa por drogas. También está apuntado como principal responsable de una posible red de corrupción que incluye una contratación amañada, pago de coimas, malversación de fondos y defraudación al Estado.
Tiene sociedades sin declarar. Desarrollos inmobiliarios en la mira. Vínculos políticos y contactos de la alta sociedad.
Facundo Leal, ¿exitoso abogado?
Nunca fue un dirigente político tradicional. No construyó poder desde la militancia ni desde la exposición pública. Su nombre nunca apareció en campañas ni en carteles.
Sin embargo, logró algo que pocos consiguen: atravesar gobiernos completamente distintos sin perder influencia.
A Buenos Aires llegó hace más de dos décadas, de la mano de Rodolfo Gabrielli, ex gobernador peronista de Mendoza que pasó por diferentes organismos nacionales.
Con los años, fue tejiendo relaciones y acabó distanciándose de su padrino.
Fue presidente de ARSAT durante la gestión de Alberto Fernández y después desembarcó en el organismo que controla los aeropuertos durante la gestión de Javier Milei.
Mientras tanto, en Mendoza cultivaba otro perfil: el del hombre de contactos.
Su estudio jurídico –que fundó con su esposa- creció como recaudador del Estado. Cuentan que también hizo dinero como financista.
Llegó a moverse con naturalidad entre empresarios, funcionarios, desarrolladores inmobiliarios y referentes de los sectores más acomodados de la provincia.
Quienes lo conocen describen una vida asociada a un alto poder adquisitivo. Departamento en Las Leñas. Propiedades en barrios privados. También en el exterior. Negocios. Viajes.
Fiestas electrónicas en Mendoza, Buenos Aires y también en Ibiza.
Un estilo de vida que ahora quedó bajo la lupa judicial.
Allanamientos anunciados y un celular no secuestrado, las curiosidades de la Justicia
Toda buena serie tiene un capítulo extraño. En esta historia ocurrió el jueves de los primeros allanamientos.
La Policía Federal llegó temprano al departamento que Leal tiene en las Torres Thays, en la Quinta Sección. Pero no entró. Por decisión del juez de San Isidro Lino Maribelli.
Horas más tarde, cuando en Buenos Aires ya habían aparecido drogas en otro inmueble vinculado al ex funcionario, la orden cambió.
Había que volver.
Pero entre la primera visita y la segunda, dos mujeres salieron del departamento con valijas. Una sería la actual pareja de Leal. La otra, su hija menor.
Y comenzó uno de los mayores misterios de la causa.
Las valijas misteriosas
Testigos describieron aquellas carry on con una frase que quedó grabada: "Eran dos valijas pesadas".
Una semana tuvo que pasar para que la Justicia volviera a ordenar allanamientos para intentar reconstruir esa historia. En uno de esas expediciones, la Policía secuestró el celular de la joven. ¿Con qué objetivo? Para determinar quién le advirtió que retirara esas valijas del departamento de su padre y por qué.
¿Qué había en esas maletas? Solo una de ellas fue encontrada. Tenía ropa. Pero una de las sospechas de los investigadores es que al menos una de las dos podría haber contenido droga.
El otro hecho extraño sucedió durante otro de los allanamientos. El que se dio en la casa de Gerardo Boschin, que también es un mendocino ex ARSAT investigado en la causa.
En su caso, la orden original de allanamiento contenía una instrucción específica: no quitarle el teléfono. Lo único que se secuestró de su domicilio fue un CD con la inscripción ARSAT.
La diferencia llamó la atención de todos los que siguen el expediente.
Más aún porque Boschin ocupa un lugar central dentro de la investigación por presunta corrupción –audios y chats lo ponen como posible recaudador de coimas a una empresa de logística beneficiada con una licitación de ARSAT-.
Dólares en Mendoza, drogas en Buenos Aires
Los hallazgos en las propiedades de Leal alcanzan por sí solos para construir una buena historia. Lo que ahora tiene que investigar la Justicia es por qué el ex funcionario tenía lo que tenía.
Más de 1.700.000 dólares en efectivo en Mendoza, organizados en fajos termosellados, con leyendas de la Reserva Federal de Estados Unidos.
En Palermo, otros cientos de miles de dólares en distintas monedas extranjeras.
Y también drogas. Ketamina. MDMA. Cocaína. Cannabis. Balanzas.
Facundo Leal sostuvo que se trataba de tenencia para consumo personal.
Sin embargo, dentro de los ámbitos judiciales comenzó a circular otra pregunta: cuánto de ese hallazgo podía vincularse con un universo social asociado a las fiestas electrónicas que frecuentaba el ex funcionario y parte de su círculo.
Y particularmente: de dónde salió la droga.
La valija del espía
Si la historia ya tenía demasiados elementos, todavía faltaba uno.
En otro de los procedimientos apareció una valija completamente distinta. No tenía dinero. No tenía ropa. Tenía dispositivos de espionaje.
Anteojos. Llaves. Lapiceras. Objetos aparentemente comunes que ocultaban cámaras o sistemas de grabación. También había rastreadores, grabadores y equipamiento tecnológico poco habitual.
Las preguntas siguen siendo las mismas desde entonces.
¿Para qué necesitaba todo eso el presidente de una empresa estatal de telecomunicaciones? ¿Cómo ingresaron esos equipos al país? ¿Quién se los dio?
Extrajudicialmente ya hay quienes vinculan ese hallazgo con bultos que entraron a Argentina hace más de un año en un avión que no fue registrado en Aeroparque.
El patrimonio, las sociedades y los negocios
Facundo Leal declara siete propiedades, autos de lujo, un fideicomiso –que luego sale de su patrimonio- y una empresa unipersonal sin rubro. Parece mucho, pero no en relación a lo encontrado en los allanamientos. Ahora, los investigadores se vieron obligados a mirar más de cerca sus bienes.
Con solo revisar el Boletín Oficial se encuentran al menos dos sociedades compartidas con quien figura como su cónyuge, Eliana Gudiño: Legual S.R.L y Bruma S.A.
Esas firmas no aparecen en sus declaraciones juradas. Los objetos sociales son tan amplios que permiten desde actividades jurídicas y financieras hasta operaciones comerciales y emprendimientos vinculados a ganadería.
En particular, de público conocimiento –al menos en la alta sociedad- es que la familia tiene un emprendimiento de cabañas y caballos criollos llamado Las Leales.
Más allanamientos
La semana pasada la investigación volvió a la provincia. Ya no para buscar documentos de ARSAT, sino para profundizar en el entorno personal de Facundo Leal.
Hubo procedimientos en el estudio jurídico Leal-Gudiño. También en domicilios ubicados en conocidos barrios privados del Gran Mendoza.
Un robo en ARSAT que abrió una puerta inesperada
La paradoja de esta historia es que nada de esto era lo que los investigadores fueron a buscar.
La causa comenzó por la desaparición de equipos tecnológicos estratégicos de ARSAT en los depósitos de una empresa de logística contratada para cuidarlos.
Eso era todo. Un robo millonario. Pero detrás de ese robo aparecieron contrataciones bajo sospecha y posibles coimas.
Los tres allanados por orden de la Justicia Federal son Facundo Leal, Gerardo Boschin y Juan Andrés Navarro, todos ex ARSAT e integrantes de la que pasó a llamarse "la banda de los mendocinos".
Según el dictamen del fiscal Fernando Domínguez, la investigación también apunta a otros ex funcionarios, entre ellos Pablo Gastón Pagani -cuñado de Leal- y Juan Antonio Álvarez, así como a directivos de la empresa Argentina Logistic Services (ALS), la firma que tenía a su cargo el depósito donde desaparecieron equipos robados.
En ese entramado aparece además la figura de Santiago Pando, señalado como un presunto intermediario.
Funcionarios, empresarios y operadores, conectados por una misma secuencia de decisiones, contrataciones y negocios.
La pregunta ahora es si detrás de ese robo existió una estructura organizada que funcionó durante años alrededor de ARSAT y que terminó con patrimonios difíciles de explicar.
Millones de dólares. Droga. Equipos de espionaje. Valijas misteriosas. Silencios. Murmullos…
Mendocinos copando un organismo estatal, con más dudas que certezas. Todos ingredientes de un digno thriller político de plataforma de streaming que promete más capítulos.