Novak Djokovic lo hizo de nuevo. El serbio volvió a demostrar por qué el tenis es un deporte apasionante y por qué, a sus 38 años, aún sigue vigente exhibiendo un nivel de alta calidad. Demostró de qué está hecho y por qué es distinto.
Djokovic está en la final del Abierto de Australia
El serbio jugará su décimo primera final en la superficie de Melbourne donde ya levantó el trofeo en diez ocasiones. En la instancia definitoria se medirá nada más ni nada menos que ante el número uno del mundo, Carlos Alcaraz. El español también viene de lograr una gran gesta al imponerse a Alexander Zverev en semifinales en lo que fue el tercer partido más largo de la historia del Abierto de Australia.
Djokovic fue el arquitecto de una obra de tenis magistral. El número 4 de mundo doblegó el poderoso tenis de Jannik Sinner para arrebatarle el sueño del tricampeonato (el italiano ganó la edición 2024 y 2025). El momento bisagra del partido se dio en el quinto set -luego de batallar en los anteriores- donde el serbio aprovechó la única chance de quiebre que tuvo y la concretó. Además salvó las ocho oportunidades que tuvo el italiano.
Con la victoria, Novak Djokovic cortó una racha negativa de cinco derrotas consecutivas ante Sinner y se encamina a buscar su título número 25 de Grand Slam, el número 11 en el Abierto de Australia. Además alcanzó las 402 victorias en torneos Grand Slams.
