Lo que comenzó como una gesta histórica para la Selección de la República Democrática del Congo, que selló su boleto al Mundial 2026 tras vencer a Jamaica en el repechaje, ha escalado hasta las oficinas del ente organizador del fútbol bajo la concepción de escándalo.
Instituciones de la talla del Lille de Francia, que cuenta con figuras clave en el seleccionado africano, se quejaron ante la FIFA amparandose en un punto clave del reglamento: la liberación de jugadores.
La misma, estipula que los futbolistas deben ser devueltos a sus clubes en un máximo de 48 horas tras el cierre de la fecha internacional.
Debido a esta especie de "retención" gubernamental, varios jugadores congoleños tuvieron que perderse incluso algunos partidos con sus clubes.
Para la FIFA, la injerencia de los gobiernos en las federaciones de fútbol es un tema de extrema sensibilidad, y aunque en este caso se trató de una celebración, está claro que no debe pasar.
Posibles sanciones en puerta
Los expertos en derecho deportivo sugieren que una exclusión del torneo es el escenario menos probable. Sin embargo, la Selección se enfrenta a las siguientes opciones:
- Multas económicas millonarias para la federación local.
- Sanciones disciplinarias para los dirigentes involucrados.
- Restricciones en futuras convocatorias si no se garantiza el cumplimiento de los plazos de la FIFA.
