El astro Lionel Messi vivió un tenso momento este jueves en el triunfazo de la Selección argentina por 3 a 0 sobre Venezuela, en el Monumental, por la fecha 17 de las Eliminatorias. El jugador del Inter Miami además se despidió de su público, ya que jugó su último partido oficial en su tierra con la camiseta albiceleste.
Una vez que aparey los venezolanos intentaron separarlos para que el inconveniente no pasara a mayores. Salomón Rondón fue quien se interpuso entre ambos y, con algunas palabras, calmó a Messi. Luego aparecieron José Cabrero, el cuarto árbitro, y Claudio Urrutia, uno de los jueces de línea, para poner paños fríos.
Messi vivió una noche mágica
Messis se emocionó mientras elongaba y contuvo las lágrimas al momento del himno, mientras Thiago, Mateo y Ciro, sus hijos, lo acompañaban en su último partido (oficial) en Argentina.
Dentro de la cancha la rompió como siempre. Se despachó con dos goles para transformarse en el máximo goleador de las presentes Eliminatorias y estuvo cerca del hat-trick, pero se lo anularon por offside.
"Durante muchos años se hablaron muchas cosas, pero me quedo con todo lo bueno, con el grupo que lo intentó y no consiguió consagrarse. Se me dio a mí y a algunos de esa camada", dijo Leo.
