Marcos Rojo estuvo en el ojo de la tormenta estos días luego de ser expulsado en el duelo ante River el pasado fin de semana tras darle un golpe en el rostro a Lucas Martínez Quarta y luego insultar al árbitro Sebastián Zunino.
Sin embargo, en cuanto a la expulsión ante el Millonario, el ex Boca sentenció: "lo que pasó con River son cosas que pasan en el fútbol" y, sobre el golpe a Martínez Quarta, explicó: "Yo a Martínez Quarta no lo veo. Estaba forcejeando con Fausto Vera y, cuando me zafo, siento que le pego pero él ni siquiera estaba en la jugada. Cuando le pego, yo sabía que me iban a expulsar. No lo hice intencionalmente".
Rojo además explicó que su manera de jugar al fútbol es con roce y que así seguirá siendo. "No soy un jugador mal intencionado, nunca fui a lastimar a nadie. Soy bruto. Voy a seguir siendo así hasta el último día de mi carrera". En ese sentido, el defensor acusó un foco sobre su manera de ser que siempre lo termina perjudicando. "Parece que cuando me equivoco yo, me tienen que echar de los clubes. Molesta un poco y te termina condicionando. Ante un mínimo error se la pasan pidiendo mi cabeza".
Por último, Marcos Rojo confesó que habló con sus compañeros tras la expulsión ante River y les pidió disculpas. "Ya tuve la charla que tenía que tener con mis compañeros y pedí disculpas, no por la expulsión en si, sino por el error que cometí en el primer tiempo y mi error condicionó el resto del partido".
