Fue una semana difícil para el mundo Godoy Cruz. Con pocas horas de sueño, y muchas cuentas para ver qué es lo que le conviene al equipo durante la jornada de este sábado, las pulsaciones están a mil en el Feliciano Gambarte.
A falta de seis minutos para el descanso, Alexander Díaz estaba sentado en la camilla cuando se produce un intercambio de palabras con el chofer de la unidad.
