El automovilismo de Mendoza escribió, durante casi todas las hojas de su calendario 2025, una temporada fantástica. Nuestro pilotos brillaron en diferentes campeonatos, categorías y puntos del mapa. Hubo títulos, gestas y una bandera roja que terminó opacando cualquier algarabía.
Así, lo que para los especialistas del deporte motor era el año más dorado para nuestro automovilismo finiquita su almanaque con un piloto que antes de ser un animal del volante es hijo y también es amigo, algo que dejaron en claro tantos colegas que le mandaron fuerzas de algú rincón del planeta.
El deporte mendocino puso una pausa y dejó de lado los festejos para unirse en un solo rezo por la salud de Juan Cruz Yacopini, del que poco se sabe porque es momento de darle espacio a sus seres queridos, entendiendo que las primicias no tienen sentido, al menos en casos como estos.
Por eso el 2025 se va con un dejo de tristeza que vuelve todo más espeso. Queda el reconocimiento a los enormes pilotos que pusieron a nuestra provincia en el podio de algún autódromo del mundo y felicitarlos por el enorme esfuerzo tras una temporada que termina con varias fotos en el póster.
Títulos al margen, el brindis del automovilismo será casi en silencio en señal de respeto, con el enorme deseo centrado en la salud de Juan Cruz Yacopini. Que su vuelta, por primera vez, no tenga número como en las carreras, sino que sea de la mejor manera posible para él y los suyos.
Juan Cruz Yacopini fue operado este marets
Juan Cruz Yacopini fue operado este martes en la Clínica de Cuyo donde permanece internado en estado crítico y con pronóstico reservado. El joven de 26 años sufrió un accidente en El Carrizal, donde estaba con un grupo de amigos cuando se lanzó de cabeza al agua y golpeó su cabeza con un banco de arena.
Aunque no hubo información oficial al respecto, los médicos pudieron operarlo después de que el estado de salud del piloto alcanzara los parámetros de estabilidad necesarios.
