Ver el mundial genera felicidad entre las personas y la neurociencia explica el porqué

Gritar un gol, estar nerviosos o llorar no es exageración. Es que para la neurociencia tu cerebro vive el futbol como si fuera el protagonista

Editado por Martina Baiardi
baiardi.martina@diariouno.com.ar

Estamos en fechas mundialistas y muchas personas son las que se ponen su camiseta de fútbol. Siendo uno de los eventos deportivos más importantes del mundo, hace que todos vivan una montaña rusa emocional donde el cerebro es protagonista de cada partido de fútbol. La neurociencia tiene una explicación de por qué sucede eso.

La copa Mundial de Fútbol 2026 disparó las ilusiones de miles de hinchas que se unen por una misma pasión: disfrutar, celebrar, alentar a su selección y por qué no, ser testigos del último mundial de Leo Messi.

Pero, ¿alguna vez te has puesto a pensar qué hay detrás de esta conexión donde todos se unen y por qué el fútbol hace tan feliz a la gente pese a haber momentos de enojo o tristeza? La neurociencia tiene la respuesta a esta pregunta.

Ver el mundial genera felicidad y la neurociencia explica el porqué

El Mundial activa sistemas cerebrales asociados a la expectativa, la recompensa, la memoria emocional y la pertenencia grupal.

La neurociencia determina que el fútbol tiene la capacidad de hacer feliz a la gente porque activa varios sistemas al mismo tiempo: la expectativa, la recompensa, la identidad grupal, la memoria emocional y la pertenencia. No es ver un partido sea como ver algo neutral, sin sentido. Es un lugar de comodidad donde el cerebro vive el evento como una historia donde la tensión, la incertidumbre, la amenaza, la esperanza y la celebración son los personajes principales dentro de un mismo cuento.

Sería como un "cóctel neurobiológico" que impacta en su totalidad a nivel cerebral, en el cuerpo, en la conducta y en las emociones. Cuando tu equipo va ganando por ejemplo, el cerebro activa el sistema de recompensa y libera sustancias como dopamina y endorfinas, un sistema de neuronas que nos ayuda a sentir satisfacción o placer. Por eso, un gol no solo se celebra: se siente.

Sin embargo, en los momentos de mayor tensión como un penal, una instancia final, una tarjeta roja o una jugada inesperada disparan mecanismos de alerta en el cerebro y elevan el cortisol como si viviéramos un peligro real.

¿Por qué veo todos los partidos del mundial?

Durante un Mundial, se unen las identidades nacionales reduciendo la rivalidad entre hinchas y fomentando la solidaridad por el triunfo común.

También es muy normal que además de ver los partidos propios de un país muchos vean todos los partidos que puedan. No es una locura. El cerebro también experimenta una compleja combinación de sustancias químicas que explican por qué el futbol resulta tan atractivo y, en muchos casos, difícil de dejar.

Durante un partido el placer no es el único protagonista junto con la dopamina, sino que también hay serotonina, que favorece la convivencia social, y adrenalina manteniendo al cuerpo en estado de alerta constante.

Todo esto genera una sensación de bienestar que motiva a las personas a seguir viendo partidos y a involucrarse cada vez más con sus equipos. ¿Por qué? El cerebro busca repetir experiencias que le generan satisfacción.

Además, la neurociencia entiende que la emoción mundialista se multiplica cuando se ve en compañía y el mundial lo que hace justamente es unir al mundo. En este caso los cerebros pueden sincronizarse cuando un grupo comparte un partido. Esto explica por qué los festejos son más eufóricos y las derrotas más dolorosas si se viven en comunidad.

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