Podríamos decir que el mundo está lleno de personas hipócritas. Todos conocemos a alguien que exige a los demás lo que él mismo no cumple, que juzga, que finge. Por muchos años se lo ha explicado cómo hipocresía, falta de carácter o moralidad. Pero la neurociencia acaba de encontrar algo mucho más concreto respecto al cerebro de estos individuos.
Neurociencia: si eres una persona hipócrita, tu cerebro funciona diferente al de los demás
Todos conocemos a alguna persona que no predica con el ejemplo, por ello la neurociencia identifica la región cerebral que puede fallar
Esta disciplina que estudia el sistema nervioso compuesto entre otros por el cerebro, para comprender cómo funciona ante lo que haga el humano, se ha demostrado que ser hipócrita no es solo una decisión personal. Es, en gran parte, una forma particular en que el cerebro procesa la información ante la forma de ser.
Neurociencia: si eres una persona hipócrita, tu cerebro funciona diferente al de los demás
Uno de los conceptos más analizados es el “sesgo hipócrita”, una tendencia natural a un moralismo explícito, a ser personas poco agradables, con contacto social mínimo y normalmente interesadas y de doble cara. Para eso, se ha observado que su cerebro procesa de manera diferente la información que le es favorable y desfavorable.
Los investigadores lograron identificar la región cerebral que falla cuando no coincide lo que una persona hace, con lo que dice. Pues ser coherentes moralmente y mostrar una sola cara ante el mundo no solo depende de la voluntad, sino también de la biología.
Hay una región que se llama corteza prefrontal ventromedial que está involucrada en la falta de consistencia moral, es decir, en no predicar con el ejemplo. Los investigadores usaron resonancias magnéticas funcionales para identificar patrones de actividad cerebral asociados con este comportamiento y el juicio moral.
Las personas que tenían falta de valores morales y se comportaban deshonestamente a pesar de juzgar a los hipócritas, tenían menos actividad en la corteza pefrontal ventromedial y cuando esta zona se estimulaba, el individuo cambiaba su moralidad o al menos el nivel de consciencia sobre ella.
En decir, quienes tenían coherencia moral, que se juzgan a sí mismas y al mundo bajo el mismo criterio, la corteza prefrontal ventromedial se activó de forma similar durante el juicio.
Carácterísticas de las personas hipócritas
- Muestran complicidad con ciertas críticas, independientemente de si son justas o no.
- Tienen un contacto social mínimo hasta que necesitan un favor.
- Son amables, pero falsamente.
- Las personas hipócritas hacen uso de la moralidad para intentar que los demás se rijan por esos valores.
- Hacen gestos de amabilidad inútiles.






