Hubo una época en que Argentina parecía tener postales de África, en su suelo árido y desértico había dromedarios o camellos arábigos caminando como en el Sahara. Sin embargo, pese a cumplir con el proyecto, los animales tristemente desaparecieron y más de un siglo después, el episodio continúa causando asombro.
Para vencer la sequía y las grandes distancias Argentina importó dromedario del Sahara, pero terminó siendo un enigma histórico
En el año 1923, Argentina trajo dromedarios del Sáhara para transformar la producción, pero tuvieron crías en San Juan y luego desaparecieron sin rastro

Para vencer la sequía y las grandes distancias Argentina importó camellos del Sahara, pero terminó siendo un enigma histórico
Argentina importó camellos del Sahara, pero tuvieron crías en San Juan y luego desaparecieron
A comienzos del siglo XX, la República Argentina se caracterizaba por su marcado espíritu pionero e innovador, buscando siempre formas creativas para transformar y aprovechar sus regiones agrícolas más secas. En ese contexto fue que durante el año 1923, el país sorprendió al llevar adelante un experimento completamente inédito: importar dromedarios directamente desde el lejano desierto del Sahara hasta la provincia de San Juan.
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Esta singular iniciativa fue liderada e impulsada por el ingeniero agrónomo Guillermo Renato Aubone, quien en ese momento se desempeñaba como director de la Estación Experimental de Agricultura de Alto de Sierra. Elegir la provincia de San Juan no fue una decisión imprevista ni tomada al azar, sino que todo estaba totalmente calculado.
Esta zona geográfica de la región cuyana presentaba temperaturas sumamente elevadas, terrenos totalmente áridos y enormes distancias que separaban sus diversos centros de producción. Por estas razones, los dromedarios parecían los candidatos ideales para el trabajo local, ya que eran fáciles de reconocer por su joroba característica.
Estos animales tenían gran resistencia para caminar largas extensiones consumiendo muy poca agua, además de ofrecer gran fuerza de tracción, transporte de carga, traslado de personas e incluso leche fresca. De esta forma, Argentina los consideraba un valioso proyecto de desarrollo productivo.
Qué pasó con el proyecto y los animales
Si bien los animales lograron adaptarse perfectamente al caluroso clima sanjuanino y también consiguieron reproducirse con éxito y tener crías en cautiverio dentro de las instalaciones de Alto de Sierra, este prometedor comienzo duró un periodo sorprendentemente breve.
Poco tiempo después, los animales desaparecieron misteriosamente sin dejar ningún registro oficial ni documentación clara sobre su destino final. Aunque existen algunas hipótesis al respecto: el aumento de los costos de mantenimiento, la falta de apoyo institucional o la rápida llegada del transporte motorizado.
En pocas palabras
- Argentina importó camellos: en 1923, Argentina trajo dromedarios del Sahara a San Juan.
- Objetivo y adaptación: buscaban superar la sequía y distancias; los animales se adaptaron y tuvieron crías.
- Enigma histórico: tras un breve período, los dromedarios desaparecieron misteriosamente sin dejar rastro.