Historia de película

Dos muertes, un crimen, estafas y complicidades en los casos del Corsa y la S10 robados de playas oficiales

Hay un detenido en el caso del Corsa blanco. La fiscal Mariana Pedot busca la ruta del vehículo. Una saga que incluye hasta el crimen de uno de los estafadores

El jueves 30 de agosto a las 6.35, Mendoza se preparaba para un amanecer tranquilo. En el Acceso Sur el asfalto lucía seco y seguro, y la iluminación permitía máxima visibilidad a la altura de Chango Más, mano al Sur. Nadie imaginaba que en minutos, un choque fortuito destaparía una trama increíble que llega hasta un crimen de 2024.

A esa hora de la mañana y con el Gran Mendoza desperezándose, iba hacia el sur un conductor llamado Pedro Thomas, a bordo de un Volkswagen Track. El choque seco y violento desde atrás lo sorprendió, y terminó con su auto sobre la margen oeste de la ruta, unos cuántos metros más adelante. Lo habían embestido con un Chevrolet Corsa Classic blanco.

Nadie lo sabía, pero horas más tarde ese auto sería el más famoso de Mendoza. Thomas llamó al 911 y pidió ayuda, porque ni bien se bajó del auto, tal parece que el conductor del Corsa, Lucas Germán Segura (34), y sus acompañantes lo habrían querido golpear. Así lo contaba Matías Pascualetti desde el lugar, en la primera versión de la historia:

El accidente disparó una serie de eventos extraños. La cobertura impecable de nuestro periodista permitió establecer que las cosas se pusieron violentas y que el tal Pedro Thomas a punto estuvo de recibir una paliza de los tres hombres que iban en el Corsa junto con su conductor. Incluso, tal vez afectados por el alcohol y quién sabe qué más, también discutían fuerte entre ellos. Thomas dio la vuelta, cuando llegaron los agentes, y se colocó unos cuantos metros detrás del Corsa.

Segura, que producto del impacto se había lastimado feo en el golpe contra el parabrisas y la ventanilla derecha del vehículo, era quien manejaba el Corsa, aunque cuando vio el dosaje de 2,15 gramos de alcohol en sangre mintió (la primera vez en el caso) y dijo que conducía otra persona.

Los amigos de Lucas Segura estaban sobregirados. Trataron de impedir que se acercaran los periodistas, quisieron quitar la patente delantera del auto… Todo era raro.

La noticia y el impacto familiar

En otro punto del Gran Mendoza, a las 7 del mismo jueves, Facundo D. López Cadelago (35) estaba mirando la TV en su casa. El noticiero estaba reportando el accidente desde el Acceso Sur, vio el Corsa Blanco, y cuando enfocaron la patente NYG863 casi se cae de la silla. Era el auto de su madre fallecida en 2022, Nora Amira Cadelago. El mismo vehículo que debía estar en la playa de secuestros de la Municipalidad de la Capital, donde permanecía desde el día anterior al fallecimiento de su madre, a causa de una infracción vial de uno de sus hermanos.

El día anterior al accidente en el Acceso Sur, quiso la suerte, Facundo López Cadelago había estado pateando oficinas y haciendo llamados preguntando por el Corsa, que había desaparecido misteriosamente de la playa y había sido retirado por un tal Pablo Antonio Núñez (49), con una “autorización de manejo” y amplio poder de trámites firmado el 27 de enero de 2025 por la señora Nora Cadelago, su madre, que en realidad había muerto en 2022. Los hijos de la mujer ya tenían una declaración de herederos y uno de ellos era el administrador de una sucesión en curso.

Facundo López Cadelago, uno de los hermanos que buscan recuperar el Corsa de su madre.

Facundo López Cadelago, uno de los hermanos que buscan recuperar el Corsa de su madre.

Para llevarse el auto, el supuesto Pablo Ñúnez se presentó en el expediente que había abierto la Municipalidad de la Capital intimando al retiro del vehículo; pagó la multa, tasas, honorarios de los abogados, plan de pago de ATM, presentó el “acta” firmada por la señora Cadelago y la escribana local Lorena Barzola, y certificada por el Colegio de Escribanos.

El área de remates de la Municipalidad que inició el expediente pasó de largo. La abogada municipal titular del área Mariela Spaltro admitió en Radio Nihuil que habían sido engañados. Ella misma firma el expediente, junto al abogado Nicolás Giordano. El instrumento pasó luego a la jueza de paz Lina Elena Pasero, ahora jubilada, que lo firmó sin más. Hay una investigación interna en la Municipalidad que involucra a los que aprobaron el expediente y dicen haber recibido la documentación original para retirarlo.

Y así, el tal “Pablo Núñez” se fue con el Corsa, con destino desconocido. ¿Cómo tenía las llaves? Nadie lo sabe. ¿Cómo se enteró de la existencia del auto? Sólo caben algunas posibilidades. O alguien del municipio “sopló” el dato, o lo ventilaron desde la playa de secuestros. O alguien de la familia Cadelago lo supo y contactó a quienes “extrajeron” el vehículo. Nada está descartado, aunque los familiares de la titular del auto explotaron de cólera cuando fueron señalados. Es un contratiempo serio, pero deben entender que la Justicia tiene que investigar todas las posibilidades. De todos modos, el hecho de que se hayan producido varias estafas con la misma documentación, los dejaría afuera de toda sospecha.

El auto robado de la playa de secuestros municipal con documentación completamente falsa anduvo casi un año más en la calle, hasta que el alcohol y la mala conducción de Lucas Segura lo estrellaron contra otro auto. “Tenía 50.000 kilómetros cuando nos lo secuestraron, y ahora tienen 50.000 más” se quejó Facundo López Cadelago en nuestro programa No Tenés Cara, por Radio Nihuil.

El escándalo

Con el caso convertido en un escándalo, los hechos comenzaron a encadenarse a lo largo de la semana pasada. El Ministerio Público Fiscal ordenó las causas. Una por estafa y otra por posible sustitución de identidad, que había empezado en San Martín también en 2022. ¿Por qué? Porque Pablo Antonio Núñez, el mismo que figuraba con su número de documento y el supuesto poder para retirar el Corsa, es un constructor que nada tiene que ver con el caso. Le falsificaron el DNI físico y su licencia de conducir. Se enteró hace cuatro años, cuando la empresa de alquiler de vehículos MDZ Rent a Car de la Quinta Sección de Ciudad, se presentó en su domicilio reclamando un auto que le habían alquilado.

-Yo no alquilé nada…- dijo, y fue con su esposa a radicar la denuncia en la fiscalía de San Martín. La empresa de alquiler de autos hizo lo mismo. Ambos casos están abiertos.

La agencia tenía fotos de los documentos que el falso Pablo Núñez había presentado. Tenía todos los datos del Núñez verdadero, pero con otra foto, la del hombre que se presentó a “alquilar” el auto y no lo devolvió. De ese señor hay video, y dicen que en la Justicia tendrían alguna idea de quién podría ser. Eso, por el trabajo científico, forense y documental que se hizo sobre las imágenes. El viernes, en el MPF, unieron los cabos de ambas denuncias, la del verdadero Núñez por la falsificación, y la de la agencia por el robo del auto.

Imagen del

Imagen del "falso" Pablo Núñez, cuando fue a alquilar un auto que no devolvió.

El falso Pablo Núñez hoy es buscado con una orden de captura por aquel robo, y por haberse llevado con documentación falsa el Corsa de la familia Cadelago de la Playa de Secuestros de la Ciudad de Mendoza.

La escribana

La escribana Lorena Barzola se recibió hace 20 años y ejerce desde 2010. Va por el libro número 34. Los que entienden de notariado indican que lleva adelante una actividad intensa. Desde el jueves de la semana pasada, su vida se transformó en una pesadilla. Durante horas, fue señalada por -presumiblemente- haber certificado a una muerta. Afortunadamente, entre el Colegio Notarial de Mendoza y las propias y abundantes aclaraciones y documentación que mostró, la escribana Barzola fue desvinculada de inmediato. Ella misma hizo una denuncia que luego ratificó y amplió. Le habían fraguado una certificación que había sido emitida para otras personas.

La escribana Lorena Barzola, en el estudio de Radio Nihuil. Estuvo en No Tenés Cara.

La escribana Lorena Barzola, en el estudio de Radio Nihuil. Estuvo en No Tenés Cara.

Las fojas en las que los escribanos dan fe de los actos civiles tienen más elementos de seguridad que el papel moneda ya transformado en billete. Y están relacionados a cada profesional por una cadena de custodia y seguridad en las transacciones. ¿Por qué apareció un documento notarial firmado por ella y certificado por el Colegio, autorizando al supuesto Pablo Antonio Núñez, a llevarse el Corsa, empoderado por una persona que había fallecido? Porque alguien tomó un acta elaborada por la escribana para otro caso, y de alguna manera la fraguaron, cambiando su contenido. Cómo lo hicieron, es un misterio, pero parece que habría ocurrido desde 2019 en una docena de casos, según fuentes del Poder Judicial.

El acta original de la escribana Barzola y luego fraguada habría sido expedida por extravío de documentación de una motocicleta, en favor de una agencia de compraventa de vehículos.

El acta trucha estaba llena de errores notariales y de forma groseros, que a juicio de escribanos expertos, en la Municipalidad debieron haber advertido. Todo esto ahora es materia de investigación judicial.

Pero hay más puntos interesantes. Porque hay que determinar si detrás de estas estafas hay una banda, o son casos aislados. Ya se sabe que con la falsa documentación de Pablo Núñez se robaron dos vehículos, y en las próximas horas se conocería un caso más, que ya tienen sumariado en el Ministerio Público.

El conductor del Corsa

Lucas Germán Segura tuvo actitudes evasivas y explicaciones probablemente falsas desde el principio. En el lugar del accidente, aún herido, habría participado del intento de golpiza al pobre tipo al que chocaron, amargándole la mañana. Luego, mintió cuando dijo que no era el conductor del auto. Y aún es motivo de dudas el porqué en las actuaciones municipales iniciales aparece su nombre, y en la primera información que recoge el ayudante fiscal, el que inscriben es el tal Pablo Ñúnez. ¿Lucas Segura lo mencionó?

Lucas Germán Segura, el conductor del Corsa en la mañana del accidente. Dijo que lo compró "de buena fe". Ahora está detenido.

Lucas Germán Segura, el conductor del Corsa en la mañana del accidente. Dijo que lo compró "de buena fe". Ahora está detenido.

Desde Radio Nihuil lo buscamos por días, hasta que Matías Pascualetti logró intercambiar unas palabras con él. Lucas Segura le dijo a nuestro periodista que había comprado el auto de buena fe en mayo “a un cliente” de la peluquería en la que trabaja, que había un gestor “Alexis”, del que no recordaba el apellido, que nunca le había dado “los papeles”, y que había pagado seis millones de pesos por el auto con plata que le prestaron. Pagó poco más de la mitad de lo que vale un Corsa Classic 2014 que en realidad cuesta alrededor de once millones de pesos.

Cuando ocurrió el accidente, Lucas Segura iba sobrado de alcohol pero carente de documentos. No tenía ni un papel encima y se negó a firmar el acta del choque cuando vio el resultado del dosaje. Al menos eso es lo que consta en el expediente municipal por el accidente en el Acceso Sur.

A Lucas lo allanaron el viernes a la mañana y se lo llevaron detenido. Puede que las horas o días que pasará este fin de semana encerrado hasta que confiese a quién le compró el auto y cómo, le refresquen la memoria. La orden de detención fue expedida por la fiscal Mariana Pedot, de Delitos Económicos, investigadora del caso.

Hay un detalle que completa la novela. El Corsa no podría haber sido vendido ni transferido nunca. La señora Nora Cadelago, la titular que falleció en 2022, se había concursado en 2017 por deudas que había adquirido. El juez concursal fue Pablo Meneses. La mujer estaba inhibida, la medida no había sido levantada ni reinscrita y estaba vigente al momento del secuestro del auto. El auto sigue a nombre de su titular.

Probablemente, quienes lograron robarse el Corsa por negligencia o complicidad del personal de la playa de secuestros y de quienes llevaron adelante el expediente para devolverlo, conocían esta situación. Segura lo pagó a mitad de precio. Pero no se lo habría comprado a un cliente, sino a otra persona que trabajaría con él. El hombre tiene mucho que contar.

Errores en el proceso

Este caso demostró numerosos errores y “agujeros negros”. De entrada, el auto fue sacado de la playa municipal con documentación fraguada, en un expediente que empezó en diciembre de 2024 y terminó en junio de 2025 cuando la jueza Pasero autorizó la devolución al tal Pablo Ñúnez, que en realidad es otra persona. Ese proceso pasó por abogados, funcionarios, y una jueza. Luego, el acta del accidente estuvo mal hecha. Colocaron mal las intersecciones del lugar en que ocurrió el choque, que terminó por destapar una olla de la que no conocemos el fondo. Tampoco indica ese acta que Segura iba con más personas en el auto. Sí, la situación de violencia que se registró.

El Volkswagen Track golpeado en la parte trasera.

El Volkswagen Track golpeado en la parte trasera.

Hubo más. Por algún error del sistema, la denuncia del verdadero Pablo Núñez por el robo de su identidad, radicada en la Oficina Fiscal de San Martín en 2022, nunca fue “abierta” en Ciudad y quedó estancada. De otro modo, podrían haberla unificado con la causa por el robo del auto de alquiler, en el que se usó el documento de Núñez, al igual que en el caso del Corsa.

El caso de la estafa con la S-10, el mismo método

La amplia difusión del caso del Corsa y la serie de apellidos que se iban conociendo alertó a los hijos de otro hombre llamado Miguel Roberto González, también fallecido en 2022, al que le sustrajeron una camioneta de la playa de secuestros de Capital. También con un acta fraguada y firmada por una escribana María del Carmen Sosa y una certificación que en realidad correspondía -se supo después- a otra escribana, Lorena Barzola, de otras actuaciones. La misma notaria a la que le trucharon actas después de emitidas, en el caso del Corsa.

Una rápido chequeo en el Colegio Notarial les permitió a los colegiados y a la propia escribana Barzola determinar que esa certificación colegiada había sido fraguada, de modo mucho más burdo que en el asunto del Corsa más famoso de la comarca. Y que la tal escribana Sosa no existía.

El 7 de febrero de ese año falleció Miguel Roberto González en el Hospital Lagomaggiore. Se había descompensado, lo internaron, y murió. El día anterior y cuando el hombre aún estaba en terapia intensiva, los hijos vieron a un amigo de él circulando en la Chevrolet S10 4x4 de su padre, lo que generó una discusión de tono tan elevado, que llegó la policía de tránsito convocada por uno de ellos. Como la camioneta estaba mal estacionada, terminó secuestrada también en la playa de Ciudad, ubicada en 9 de julio y Coronel Díaz.

Los hijos de González se movieron rápido y en pocos meses consiguieron la declaración de herederos. Uno de ellos, Roberto Daniel, se presentó en la playa de secuestros a retirar la S10 de su padre, dominio MDA279. Allí le dijeron que tal trámite no era posible, porque un señor llamado Lucas Iván Aguilera Guelvez la había retirado en agosto, con un poder firmado ese mismo mes, algo imposible, porque el titular del vehículo de carga había fallecido en febrero.

Lo que pasó después es tan extraño como en el caso del Corsa. Por el robo de esa camioneta, fueron condenadas dos personas. Lucas Iván Aguilera -el que se llevó la camioneta del señor González- resultó un conocido estafador con muchos antecedentes por ese delito, por amenazas, y uso de armas; y el otro fue un empleado municipal llamado Roberto Ariel Donoso.

En un juicio abreviado Aguilera aceptó la culpabilidad del caso de la camioneta y le unificaron la pena junto a otras dos condenas de 2023, a un total de tres años y nueve meses de prisión de cumplimiento efectivo. El otro sentenciado y exonerado fue un empleado municipal llamado Roberto Ariel Donoso. Partícipe necesario de estafa, y autor de incumplimiento de los deberes de funcionario público. Le dieron dos meses de prisión en suspenso y cuatro meses de inhabilitación para ejercer cargos públicos. Perdió el trabajo.

El crimen

La fecha de esta sentencia fue del 25 de abril de 2024. Lucas Aguilera ya estaba preso por otro caso, y poco después le dieron por cumplida la condena. Cinco meses y medio más tarde, el 6 de octubre, el estafador apareció con un balazo en la cabeza, de rodillas, en Ruta 34 y Costa Canal de Lavalle. Tenía el rostro enterrado en el camino de tierra. Una semana después detuvieron a un conocido de Aguilera, un tal Sergio Ochoa Ceballos, que reconoció el crimen y fue sentenciado a 21 años de cárcel, en un trámite abreviado.

Lucas Aguilera, asesinado poco después de salir de la cárcel en 2024.

Lucas Aguilera, asesinado poco después de salir de la cárcel en 2024.

Aguilera había ido a la zona donde lo mataron junto a un amigo y el propio Ochoa Ceballos, que le debía dinero, y había ofrecido pagarle comprando muy barato un vehículo que venía mal de papeles. Ochoa les disparó a ambos y escapó en la camioneta en la que viajaban, una Toyota Hilux.

Todos estos detalles revelan desde agujeros en los controles, hasta posibles complicidades en un circuito de estafas con compra venta de autos secuestrados, o mal de documentación, que la Justicia está investigando.

¿Quién tiene la camioneta?

El periplo de la S10 de los González es increíble. Según un informe dominial emitido a nuestro pedido en la Dirección Nacional de los Registros de la Propiedad del Automotor y Créditos Prendarios, la camioneta estuvo a nombre del señor Miguel González desde que la compró, hasta el 20 de septiembre de 2022, seis meses después de su muerte. Luego, el titular del dominio fue ese mismo día y por 24 horas, el estafador Lucas Iván Aguilera. Y desde ese momento, figura como titular del 100 % de la camioneta un hombre de 30 años radicado en Godoy Cruz, supuestamente llamado Luciano Raúl Cantú Best, a quien la Justicia tratará de ubicar, si es que el nombre es real y existe. Tendría tres autorizados para manejar el vehículo con cédulas azules, emito a personas de su aparente familia.

La camioneta que pasó por un secuestro, un proceso de falsa documentación, una estafa y un robo, no registra inhibiciones, medidas pendientes, multas, ni deudas. Pero los herederos de González aún no saben dónde está, ni quién la tiene, aunque el viernes supieron que el vehículo estaba en Mendoza, circulando.

Misterios de una historia que aún no termina.

En pocas palabras

  • Detienen a un sospechoso: el conductor del Corsa, Lucas Segura, fue detenido el viernes.
  • Documentación falsa: se investiga el uso de actas notariales apócrifas para el retiro de vehículos secuestrados.
  • Caso S10: se descubre un método similar de estafa para sustraer una camioneta de la playa de secuestros municipal.
Resumen generado por Thinkindot AI

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