Victoria Villarruel es relevante en estos convulsos días argentinos. En pleno debate por la Ley de Tierras, cuyas chances se evaporaron en el Congreso, y mientras el gobierno perdía una nueva batalla parlamentaria, la vicepresidenta fue más protagonista que de costumbre.
El villarruelismo mendocino ya avanza en una alianza con NOS, de Gómez Centurión, para 2027
El villarruelismo local teje su propio armado junto al brazo mendocino de NOS para 2027. Impulsan la imagen de Victoria Villarruel y hasta tienen candidato a la gobernación
No solo habilitó las chances de que Anabel Fernández Sagasti pudiera votar a distancia, lo que le valió ser ponderada positivamente por la mendocina y tildada otra vez de traidora por los suyos: días antes, también había insinuado que “duda” de las condiciones del líder libertario para ejercer su rol, desatando una nueva oleada de furia en Casa Rosada y generando que el canciller y el ministro del Interior le pidiesen la renuncia.
¿Es normal que en apenas cinco días dos ministros del Gabinete le pidan la dimisión a una vicepresidenta? No pasó ni en las peores peleas que podamos recordar entre los “1” y los “2” de la Argentina, y eso que hemos tenido muchas, precisamente con una renuncia incluida.
El hecho es que ocurre ahora. Y con la referente derechista en pleno foco político de la Nación, lo que surge es una pregunta local, mendocina: ¿Y los villarruelistas propios? ¿Los de acá, los domésticos? ¿Quiénes son? ¿Cómo se mueven? ¿Hay un equipo o no hay absolutamente nada? ¿De qué manera planean jugar?
Bien: existen. Tienen línea directa con Buenos Aires y, sí, tienen una estrategia para 2027.
Ya dialogan con NOS, el partido que llevó al mayor retirado del Ejército Juan José Gómez Centurión, veterano de Malvinas además, a ser candidato a la presidencia de la Nación en 2019. En la provincia su fórmula cosechó 22.715 votos y lo tuvo “paseando” por la ciudad en distintas oportunidades.
Las charlas vienen desde hace meses y ocurren a partir de un contacto con Luis Giachino, quien parece encabezar el villarruelismo mendocino, armó un grupo base desde 2023, y ayudó a motorizar algunas de sus visitas a Mendoza.
Desde hace menos meses quien heredó el sello en la provincia es Andrés Calucho. Calucho es un mendocino, militar retirado del Ejército. Durante la campaña de Gómez Centurión, en Mendoza, manejó el espacio el contador Santiago Garro. Junto a Calucho, trajeron dos veces al ex candidato a la provincia.
Apoyos y reuniones con Ulpiano Suarez
En una de ellas vino con su compañera de fórmula, Cynthia Hotton, y recorrieron la Peatonal. Tras la salida de Garro, Calucho se hizo cargo del espacio a través de una junta promotora. ¿Por qué una junta promotora? Porque justamente están en medio del procedimiento junto a abogados para reactivar el expediente en la Justicia Federal.
Como lleva más de 13 meses frenado, está virtualmente archivado, según explicaron a este diario fuentes cercanas a la Justicia. Calucho es amigo personal de Giachino a partir del rol de su madre, que es como la madre de todos los veteranos, explican en el armado. El jueves incluso existió una charla entre el villarruelismo mendocino y el propio Gómez Centurión desde Buenos Aires.
El militar retirado de 68 años ha dejado clarísimo que no tiene intenciones de ser candidato ni va a volver a incidir en política al menos en los próximos comicios. La feria judicial generó algunas demoras extra en este objetivo, apuntado a una meta general. En lo local apuntan a apoyar la candidatura de Ulpiano Suarez. De hecho, se reúnen periódicamente el capitalino y Giachino.
Lo hacen a través de la agrupación Juan Bautista, que se llama así por Alberdi, pero también por el sargento Cabral, y es la que promueve a la vice en Mendoza. Este martes por la tarde hay una reunión de los equipos de Suarez con ellos en la Cuarta Sección. Esta vereda está convencida de que las elecciones del año que viene sí o sí van a ir desdobladas.
Y de hecho, son de los que agitan la versión de que Luis Petri podría correr con el PD si no tiene lugar en la interna. El proyecto está avanzado y, apuntándole a la vice, reeditaría algo que ya ocurrió en 2023, cuando a Javier Milei, el Partido Demócrata de Mendoza, le ofreció ser el vehículo electoral que le faltaba, cuando La Libertad Avanza todavía no tenía un sello con presencia en todas las provincias, y los gansos sí.
De hecho, fueron ellos los que lo trajeron en abril de 2022 a dar su recordado discurso en el Parque O'Higgins. Era el Milei de campera de cuero, antes del mameluco de YPF. Y el eje del discurso era sobre si la dolarización era el único camino para el peso. El espacio está buscando su lugar.
Y mientras tanto, analiza un cambio de nombre. Desde hace un tiempo, NOS pasó a llamarse Partido de la Concordia. Podría tener una nueva transformación, según están analizando al menos sus socios en Mendoza.
Fuga de votos, el otro nombre de Villarruel
El problema central que representa la vicepresidenta para el oficialismo no es que puedan perder contra ella, no con las cifras de ahora, pero sí que les reste la suficiente cantidad de votos como para una derrota en primera o hasta en segunda vuelta en las presidenciales. Sería la revancha perfecta para una funcionaria absolutamente destratada por los hermanos Milei, independientemente de si se lo ganó o no.
Eso inquieta a Casa Rosada, sin mencionar su coqueteo peronista, que la ha llevado incluso a reunirse con María Estela Martínez, la ex presidenta entre el '74 y el '76. De hecho, hay un dato de color de esta semana respecto a lo que terminó ocurriendo en el Senado con el peronismo votando en contra de que la mendocina Anabel Fernández Sagasti pudiese votar a distancia la ley de propiedad privada.
Al final fue Villarruel la que más favor le hizo a la dirigente K. Mucho más útil y republicana fue ella que sus propios compañeros. De hecho, dato no menor, hay muchísima, pero muchísima calentura en el entorno mendocino de la senadora, sobre todo hacia Juliana de Tullio y el formoseño José Mayans. Como sea, los socios locales de Victoria Villarruel aseguran que hubo dos o tres golpes clave que la hicieron crecer en las encuestas de este año.
Su afronta a Manuel Adorni fue uno de ellos, y creen que muy probablemente cuando tuiteó en favor de la Selección argentina llamándolos usurpadores a los ingleses en la previa del duelo del 15 de julio. Ese fue un hit, entienden. De cualquier manera, hay números. CB, consultora de Christian Buteler, le otorga 6,4% de votos seguros.
Es cierto que está muy por debajo del nivel de voto del presidente, 32,4%, e incluso por debajo de Miriam Bregman, 7,6%. Pero su imagen es todavía su fortaleza, y no ha buscado instalarse como presidenciable de manera explícita. Por ejemplo, el último estudio de D'Alessio IROL junto con Sergio Berensztein muestra a Javier Milei con una imagen positiva de 36% y una negativa de 60%.
Villarruel: ¿la imagen negativa más baja de la política argentina?
V.V. le corre muy cerca a la nuca del peluca, 32% de positiva contra 59% de negativa. Está mucho mejor que Cristina Fernández de Kirchner, por ejemplo. Y otro detalle central que arroja el trabajo de D'Alessio Irol y Berensztein es que Mauricio Macri hoy tiene, en ese aspecto, mejores números que Milei: 37% de aprobación contra 56% de negativa.
Q Social, que mide desde 2011 y cuyos números han levantado algunos de los periódicos más importantes del país, marca que en un hipotético escenario en el que Mauricio Macri esté en la cancha, sacaría 8% de los votos, Javier pasaría a perder 28 a 26 contra Axel Kicillof en primera vuelta. ¿Por qué contamos esto? Porque Victoria Villarruel es una eventual candidata de un espacio de centro-derecha que le dispute esos votos a Javier Milei.
En ese aspecto es ella un sinónimo del ex presidente. La penúltima medición de Reale de la Torre le daba a Victoria un piso de 6% y un techo de 32,5 entre los votos probables y los seguros. Pero la imagen negativa le ofrece el mejor plafón de toda la clase política argentina, apenas 46,9%.
Sus declaraciones volvieron a ponerla en el centro caliente del cuadrilátero. Habló de una genuina preocupación por el estado del presidente, lo que para algunos en el Gabinete fue cruzar un límite, insinuar aspectos de salud mental. Ariete discursivo repetidísimo por la oposición, pero ahora en boca de la vice, algo que no había ocurrido.
Del otro lado le respondieron Kirchner y Caputo y Santilli pidiéndole prácticamente su renuncia. De hecho, el Colo dijo que sus comentarios habían sido pseudogolpista. De cualquier manera, es importante seguir a Victoria Villarruel. Su perfil es católico, militar, conservador, patriótico y nacionalista. Nada que desentone demasiado en el paladar de muchos votantes mendocinos.
En pocas palabras
- Villarruelismo mendocino: avanza en alianza con el partido NOS de Gómez Centurión para 2027.
- Rol de Villarruel: se consolida como figura política nacional en medio de debates clave y tensiones internas.
- Proyección local: el espacio busca apoyar la candidatura de Ulpiano Suarez y analiza cambios estratégicos para futuras elecciones.







