Según hizo saber Fernando Rozzi, de Padres Organizados Mendoza, “estamos agradecidos por el tiempo que Thomas nos dedicó. Hemos evacuado dudas con respecto al año que empieza, repasamos lo que fue 2020, y expresamos las inquietudes que nos acercaron los padres a los cuales representamos, en cuanto a no repetir la experiencia del año pasado que, en sí, consideramos que fue deficitaria en lo que se relaciona a aprendizaje, tumultuosa en lo que hace a la vida familiar, y demasiado extensa respecto a que los chicos estuvieran encerrados demasiado tiempo“.
En ese sentido, la organización de padres pidió tanto un informe detallado del estado de edificios y programas de readecuación para el dictado de clases, y asegurarse que el Estado provincial asista con recursos suficientes y lograr establecimientos seguros para docentes y alumnos, como mayor información y difusión sobre la pandemia por Covid-19 y modos de contagio, a fin de eliminar temores infundados.
Asimismo, expusieron diferentes experiencias de familias durante 2020, y expresaron las dificultades para adaptarse a las clases virtuales. Rozzi dijo que “queremos un 2021 con presencialidad segura, y ver cómo DGE nos puede garantizar esa escuela que necesitamos para que los padres puedan enviar a sus chicos confiados. En estos meses hemos conocido a padres y madres de distintos ámbitos y que nos presentaban este problema de una virtualidad que no les terminaba de cerrar en cuanto a lo educativo”.
Cabe destacar que quienes estuvieron presentes en la reunión junto a Thomas representan a padres de escuelas primarias y secundarias, urbanas y rurales, de gestión pública y privada, lo cual permitió ensanchar el abanico de lo que ocurre en todo Mendoza a nivel familiar. “Nuestra intención es siempre llevar la voz de la familia, del padre y de la madre que están día a día con su hijo, y que es un actor más de la educación, además del docente y el Gobierno”, concluyó Rozzi.