Mick Jagger no quiso perderse el partido entre Argentina e Inglaterra y asistió al Mercedes-Benz Stadium de Atlanta para alentar de cerca a su selección. Sin embargo, su presencia en las tribunas en las semifinales del Mundial no tardó en reactivar un temor colectivo que mantuvo en vilo a los simpatizantes ingleses.
Lejos de ocultarse ante los murmullos de los hinchas más supersticiosos, el músico desafía nuevamente la teoría del infortunio y se mostró firme junto al combinado británico.
El nacimiento del mito la mufa de Mick Jagger
Para comprender la dimensión de este fenómeno, es necesario remontarse a la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010, el certamen donde esta particular leyenda urbana cobró fuerza definitiva.
Durante aquella competencia, Jagger manifestó de forma consecutiva su respaldo a distintas selecciones, entre las que se encontraban Inglaterra, Estados Unidos, Brasil y Argentina.
Curiosamente, cada uno de estos combinados nacionales terminó sufriendo eliminaciones dolorosas poco después de recibir el apoyo público del artista.
Desde ese preciso momento, la figura del cantante de los Rolling Stones quedó ligada de manera inquebrantable al concepto de la "mufa" en el ámbito deportivo.
Mick Jagger lo hizo de nuevo
Creer o reventar, pero la maldición más famosa del fútbol volvió a cobrarse una víctima en el momento de mayor trascendencia. Mick Jagger se hizo presente en el estadio para alentar en persona a la selección de Inglaterra en la semifinal ante la Argentina, desafiando abiertamente el histórico mito de su "mufa" y desoyendo las súplicas de miles de hinchas británicos que le imploraban que no asistiera.
Su aparición en los palcos no tardó en viralizarse en las redes sociales, encendiendo las alarmas en el banco de suplentes inglés y desatando las sonrisas cómplices de los simpatizantes Albicelestes, quienes rápidamente intuyeron que el destino jugaría a su favor.
Y el maleficio no falló: en una ráfaga insólita de apenas siete minutos, el combinado de Thomas Tuchel sufrió un colapso futbolístico inexplicable que destruyó sus ilusiones y decretó la dolorosa derrota frente a la Scaloneta.
Con este desenlace, Jagger sumó un nuevo y demoledor capítulo a su leyenda negra en las Copas del Mundo, demostrando que su presencia en las gradas sigue siendo el amuleto más efectivo, pero siempre para el equipo rival.
