El ambiente de una semifinal del mundo siempre es eléctrico, pero cuando los protagonistas de la historia son Argentina e Inglaterra, la atmósfera trasciende por completo los límites del campo de juego. Las tribunas se convierten en una verdadera olla a presión, reflejando décadas de una rivalidad deportiva y cultural que se mantiene intacta.
La reacción de la hinchada argentina durante el himno de Inglaterra
Al llegar el turno de la canción patria británica la abrumadora cantidad de hinchas argentinos decidieron cortar de manera drástica el paisaje sonoro del estadio, dejando en claro que el partido se empieza a jugar desde las gradas.
Tan pronto como las primeras notas de la melodía inglesa comenzaron a sonar a través de los altoparlantes del imponente estadio, una reprobación generalizada brotó de los sectores ocupados por los hinchas argentinos.
El sonido de los silbidos, los abucheos y los cánticos de cancha ahogó casi por completo la transmisión oficial, en una reacción que rápidamente se viralizó en las redes sociales a través de grabaciones de los propios espectadores.
A pesar de los esfuerzos de la organización por mantener el orden protocolar y el respeto durante las presentaciones, el fervor de los seguidores argentinos se impuso en cada rincón del estadio.
