Ricardo Centurión sentenció su desvinculación de Oriente Petrolero, equipo de Bolivia en el que militaba desde mediados del 2024. Tras su salida, el delantero rompió el silencio y volvió a poner el foco en algunos flashes de su vida que "aún duelen" y en instantes cúlmines en su carrera deportiva.
Su futuro
El delantero además se mostró predispuesto a regresar al fútbol argentino y detalló que no se le "cae ningún anillo" si tiene que jugar la B Nacional, "lo hago". Su intención de retornar al país tiene que ver con el deseo de estar cerca de su hija y poder estrechar su vínculo. "Tuve un periodo malo en mi vida. Ahora estoy contento y orgulloso de poder seguir jugando a la pelota y seguir dándole alegría a la gente que, la verdad, yo salgo a la calle y cada dos personas me paran y me piden una foto. Esas cosas quiero seguirlas alimentando para también mirar a los ojos a mi hija y que sienta que tiene un padre que juega al fútbol", confesó el ex Boca.
Los tres dolores profundos de su vida y el casi regreso a Boca
Su amor por Boca sigue intacto y Ricardo Centurión lo resumió en la frase "Yo soy bostero, pero mal". Por ello, uno de los grandes dolores de su vida fue cuando tuvo la oportunidad de regresar al Xeneize pero no se concretó, cuando todavía defendía los colores de Vélez Sarsfield. "Cuando yo estaba en Vélez, me llamó el Chelo Delgado para ir a Boca. Yo estaba en mi casa y le digo: 'Me voy caminando'. No tengo que mostrarle nada a nadie. Yo lo que hice en Boca ya lo hice, no tengo que mostrar otra prueba más. Yo me voy acá. Lo único, le digo, 'llamalo a mi representante'. Cuestión que bueno, en ese momento... según ellos, no hablaban con el manager ni representante", explicó. "Yo me la jugué por mi representante y no me fui a Boca. Cuestión que después mi representante, por cosas de la vida, me soltó la mano. Si no, yo estaría en Boca hoy en día", contó.
El segundo de sus profundos dolores tiene que ver con la camiseta Albiceleste. "No entré al Mundial de Rusia, que estaba casi prácticamente adentro", confesó Ricky Centurión en la entrevista como una espina que quedará clavada "para siempre".
Y la tercera de sus marcas pasa por el fallecimiento de quien era su novia en el 2020, Melody Pasini, en un accidente de tránsito. "La tercera no es futbolísticamente, la tercera es de la vida. Yo creo que un golpe de mi vida que se fue mi pareja, fue un detonante que yo ya lo superé, pero esos fueron los tres golpes más duros de mi vida. La tercera la que te digo es personal, es de la vida, y las otras dos futbolísticamente porque un Mundial no lo juega cualquiera", cerró Centurión.
