La semifinal de la Primera Nacional entre Deportivo Madryn y Deportivo Morón tuvo un repudiable final debido a la gresca que se armó entre jugadores de ambos plantes y la posterior intervención policial que terminó con gas pimienta en los ojos de algunos de los futbolistas del Gallito, como Julio Salvá, Ivo Constantino, Gastón González y Juan Manuel Cabrera.
Echavarría también consigna que Julio Salvá, arquero del Deportivo Morón, le "arroja un golpe de puño" al defensor de Deportivo Madryn, Diego Martínez. El informe además explica que "la violencia se intensificó cuando jugadores y cuerpo técnico de Morón se abalanzaron contra la policía, generando empujones, patadas e insultos, lo que provocó la represión con gas pimienta". Sin aclarar que la policía comenzó a maltratar a los futbolistas de Gallito que estaban en el campo de juego para separarlos de los del Aurinegro.
La policía arrojando gas pimienta a los jugadores de Deportivo Morón.
Párrafo aparte se le destina al ayudante de Walter Otta, Carlos Pereyra, a quien se lo describe como que "ingresó nuevamente al campo, agredió a jugadores rivales y lanzó insultos gravísimos contra la terna arbitral, siendo retirado por la fuerza pública".
Deportivo Morón tendrá que esperar grandes sanciones dado el informe de Echavarría. No así el Deportivo Madryn, rival en la final por el segundo ascenso ante Estudiantes de Río IV. El Aurinegro no tendrá mayores exaltaciones dado que casi no se menciona a sus protagonistas en la gresca salvo a Germán Rivero.
