Tal vez nunca trascienda qué ocurrió realmente entre Alejandro Papu Gómez y la Selección argentina, pero lo cierto es que, tras consagrarse campeón del mundo, el atacante fue marginado por el propio plantel. A este distanciamiento se le sumó una dura sanción de dos años por dopaje, lo que convirtió su presente profesional en un camino cuesta arriba.
El emotivo mensaje del Papu Gómez
En plena recuperación el ex mediocampista de la Selección argentina escribió: "Te prometo que el mundo no se va a acabar hoy. Aunque sientas que el pecho te pesa una tonelada, no te rindas".
"A veces toca rompernos un ratito para que entre un poco de luz por las grietas. Llora lo que tengas que llorar, limpia tus lágrimas y recuerda que la tormenta siempre termina en calma", agregó.
"Mirate las manos: han vencido batallas de las que nadie se enteró y aquí sigues. El dolor no se queda a vivir para siempre en tu alma. La vida siempre encuentra la forma de volver a acomodarse. Respira profundo, suelta el miedo de golpe y confía, te lo juro que todo pasa", concluyó el mensaje instropectivo de Papu Gómez.
El campeón del mundo decidió restringir los comentarios, pero entre los que escribieron destacan el saludo de Fernando Rifle Pandolfi: "¡Aguante Papu querido!".
La carrera del Papu Gómez
Surgió de la cantera de Arsenal de Sarandí, donde deslumbró desde muy joven y conquistó la Copa Sudamericana 2007. Tras un brillante paso por San Lorenzo, Alejandro Papu Gómez dio el salto a Europa para vestir la camiseta del Catania y, tras una breve escala en el Metalist de Ucrania, encontró su lugar en el mundo en el Atalanta.
Allí se convirtió en capitán, ídolo absoluto y referente de una época dorada que llevó al modesto club italiano a competir de igual a igual en la élite de la Champions League.
Su consagración en Italia le valió el traspaso al Sevilla y la consolidación dentro de la Selección argentina bajo el mando de Lionel Scaloni. Como pieza carismática de la Scaloneta vivió la etapa más gloriosa del conjunto nacional: alzó la Copa América 2021, la Finalissima 2022 y alcanzó el sueño supremo de todo futbolista al proclamarse campeón del mundo en Qatar 2022, dejando además postales imborrables por su cercanía con la hinchada.
Sin embargo, tras tocar el cielo con las manos, su carrera enfrentó momentos turbulentos. Tras desvincularse del equipo español y sumarse al Monza de Italia, sufrió una sanción de dos años por dopaje que frenó abruptamente su actividad deportiva, sumado a una evidente distancia con el plantel argentino. Ahora juega en la Segunda División de Italia en el humilde Padova.
Aun con este tramo final complejo, la trayectoria del Papu perdura como la de un atacante desfachatado, talentoso y determinante que logró escribir su nombre en la historia grande del fútbol mundial.
