En una noche que quedará grabada en las páginas de oro de la institución, Lanús se consagró campeón de la Recopa Sudamericana, reafirmando que su proyecto deportivo e institucional no conoce techos. Bajo la conducción táctica de Mauricio Pellegrino, el Granate volvió a celebrar a nivel continental.
Por la obtención del segundo certamen en importancia del continente el año pasado, Lanús ya había embolsado la impactante suma de U$S 9.845.000. Esta cifra marcó uno de los ingresos más altos de su historia reciente, permitiendo no solo la llegada de refuerzos de jerarquía, sino también el fortalecimiento de la infraestructura y sus divisiones inferiores.
A ese monto estratosférico se le sumó ahora U$S 1.800.000 otorgados por Conmebol tras quedarse con la Recopa, el trofeo que enfrenta a los dos campeones vigentes de la región. En total, el exitoso ciclo de Pellegrino le dio al club ingresos que superan los 11,6 millones de dólares.
La palabra de Mauricio Pellegrino
Tras la conquista, el director técnico de Lanús expresó sus emociones: "Un momento lindo para nosotros a nivel profesional, también para nuestro club, nuestra gente, porque para llegar a disputar este tipo de copas hay mucho trabajo detrás".
"Clasificar a una Copa es difícil; ganarla también. Jugar contra este tipo de rivales tiene un mérito enorme con la identidad y la categoría del adversario... Entonces, agradecer a todo el mundo Lanús", sumó el DT.
Sobre los nuevos horizontes y su deseo de ser protagonista en la Copa Libertadores 2026, sentenció: "Ahora tenemos un partido el domingo, ya estamos pensando cómo vamos a llegar con energía. Mi ilusión es pasar la primera ronda de Libertadores, vivir esos partidos, clasificar y después el resto se vive de otra manera".
Qué se le viene a Lanús
Con las vitrinas renovadas y las cuentas en orden, el desafío para Lanús será mantener la vara alta. El ingreso millonario le permite a la Comisión Directiva proyectar lo que resta del 2026 con ambiciones renovadas, apuntando no solo a los torneos locales, sino a seguir siendo protagonista de las competencias internacionales.
La Fortaleza está de fiesta y no es para menos: el Granate es el dueño de la Recopa, el orgullo del Sur y, hoy por hoy, el espejo donde muchos clubes del país quisieran mirarse. Los recientes éxitos demuestran que, con orden institucional y una idea clara de juego, el techo para los clubes argentinos sigue estando en las estrellas.
