Hernán López Muñoz, surgido en River, fue el encargado de anotar el único gol de la jornada en el estadio Diego Armando Maradona. Con el tanto del zurdo, a los 35 minutos de la primera etapa, Argentinos sumó tres puntos claves ante su gente.
Pese a su estirada, Santiago Beltrán no pudo hacer nada para evitar la caída de su equipo. Justo en ese momento, además del festejo del sobrino-nieto del Diego, hubo un futbolista que se llevó todas las miradas.
La reacción de Juanfer Quintero
Las cámaras de ESPN, uno de los canales que cuenta con los derechos de transmisión en la Liga Profesional (el otro es TNT Sports), hizo un particular seguimiento a la reacción del capitán de River.
Juanfer Quintero se preparó para salir de contra. Ante la marca de un rival, el colombiano comenzó a apuntar contra el arco defendido por Brayan Cortés.
Con la pelota ya en el pecho de López Muñoz, el capitán del Millonario se quedó estático. Como sabiendo que desde esa posición, el 23 no iba a fallar. Y finalmente eso fue lo que sucedió.
Ni bien la pelota dio en el costado de la red del arco defendido por Santiago Beltrán, Juanfer miró al línea, se estiró con bronca su pantalón y procedió a agarrarse la cabeza.
Amagó a decir algo, retrocedió en su decisión y comenzó a dar vueltas mirando al suelo. Luego de algunos segundos lanzó un grito a sus compañeros: "¡Dale, dale!".
Marcelo Gallardo vio la roja en el primer tiempo
Cerca del cierre de la primera mitad, la temperatura en La Paternal subió tras una serie de fallos de Andrés Merlos que impacientaron al banco visitante. Paradójicamente, la chispa que encendió el conflicto fue una falta cobrada a favor de River.
Marcelo Gallardo no ocultó su fastidio por el desarrollo del juego y comenzó a aplaudir irónicamente hacia la figura del mendocino, quien no dudó en tomar cartas en el asunto.
El árbitro no dejó pasar la actitud del DT. Tomo rumbo hacia el banco de suplentes visitante y le mostró la tarjeta roja directa. Mientras el Muñeco procesaba la decisión, las cámaras captaron el tajante argumento de Merlos para justificar la expulsión: "Ironía, no. Ironía, no", repitió.
