Claudio Úbeda llegó a Boca Juniors como asistente de Miguel Ángel Russo y, tras el fallecimiento del histórico referente argentino, Juan Román Riquelme decidió que asumiera como técnico. Sin embargo, las decisiones del entrenador - y sus resultados - están siendo juzgados mientras crecen las suspicacias sobre quién realmente maneja el vestuario Xeneize.
El defensor central prefirió no expresar un nombre de manera directa, pero dio a entender que los entrenadores de Boca no tienen el suficiente poder para tomar decisiones "sencillas" como elegir con qué jugadores prefiere iniciar los partidos.
Schiavi era el entrenador de la Reserva de Boca cuando Juan Román Riquelme se desempeñaba como vicepresidente segundo y Jorge Amor Ameal como presidente; sin embargo, cuando el 10 asumió como máxima autoridad del Xeneize despidió al histórico central y le dio el rol a Sebastián Battaglia (quien luego fue entrenador y también fue despedido, pero en una estación de servicio).
Schiavi contó cómo lo despidieron de Boca
El Flaco Schiavi se fue por la puerta de atrás de Boca en una decisión que llamó la atención de los hinchas: "No fue una decisión comunicada, ni argumentada por quienes resolvieron, pero la respeto. Deseando lo mejor para Boca, siempre. Cuando asumí me comprometí con un proyecto, con un desafío".
"Con el tiempo aparecieron propuestas de otros clubes pero los objetivos en mi casa, en Boca, estaban primero. Me voy tranquilo, satisfecho, sabiendo que dejé mi huella, dejando cosas nuevas que impactaron positivamente no solo en el trabajo sino en la vida de cada uno de los jugadores a mi cargo", explicó el referente Xeneize.
"Entiendo bien que pueden existir diferencias de criterios deportivos en cada gestión pero considero que los proyectos, para que sean exitosos, deben respetarse de manera integral", escribió en las redes sociales luego de su desvinculación con Boca.
