Dos partidos jugados, dos ganados. Independiente Rivadavia arrancó con el pie derecho la temporada, con clasificación en Copa Argentina y estreno triunfal en el Torneo Apertura. Alfredo Berti termina de moldear su plantel 2026, que tiene opciones varias y variantes en todas las líneas.
Opciones en defensa
La última línea mantuvo a sus nombres de peso y sumó más variantes. Osella y Elordi arrancaron por las bandas pero volvió Luciano Gómez, fetiche del DT, que puede jugar por ambos costados. En la zaga, Villalba, Costa y Studer le dan tranquilidad a Alfredo Berti. Por si fuese poco, llegó Cena como refuerzo para pelear por un lugar en la cueva.
La mitad de la cancha, reforzada
En una zona clave, Independiente Rivadavia incorporó en cantidad: llegaron Florentín, Ríos, Crego, Moreyra, Vázquez y Atencio. Ellos se suman a Bottari, el dueño de la mitad de cancha. Es cierto que también hubo sangría con las salidas de Cardillo y Amarfil pero la zona parece estar cubierta.
Sebastián Villa, la frutilla del postre
En ataque, Independiente Rivadavia mantuvo a Matías Fernández y Alex Arce, que arrancaron en gran nivel pero el salto de calidad es la posible vuelta de Sebastián Villa. Si el colombiano no recibe una propuesta fuerte e importante, será un refuerzo interno que Alfredo Berti celebra con brazos abiertos.
En cuanto a refuerzos, Bautista Dadín llegó de River Plate para darle otra opción al entrenador, aunque también están Victorio Ramis y el juvenil Lucho Sábato.
