Todo parece indicar que Boca tendrá un panorama accesible en la final de la Copa Sudamericana: viene con paso arrollador y, en la recta final del año, tiene posibilidades de alzarse con cuatro trofeos; en la vereda de enfrente, el equipo de Eduardo Domínguez arrastra cuatro partidos sin ganar, un contraste elocuente.
Eduardo Domínguez pateó el tablero en el Atlético Mineiro
El panorama es complejo para el conjunto albinegro y el futuro de Eduardo Domínguez comienza a estar en jaque: tras una racha positiva, el rendimiento decayó y el equipo corre serio riesgo de cerrar la temporada con las manos vacías.
Por un lado, deberá remontar la serie frente a Gremio, una misión exigente que, sin embargo, ofrece un factor alentador: el Tricolor gaúcho tiene la atención dividida por su delicada lucha contra el descenso.
Por el otro, en el horizonte asoma Boca, que llega en alza y perfilado como el gran candidato a quedarse con el segundo certamen en importancia del continente. Ante esto, el DT argentino decidió darle descanso a 10 de sus jugadores titulares cuando enfrente a Botafogo por el torneo doméstico.
El único habitual que ingresará a la cancha es Everson, arquero que viene de sufrir una fractura en el pie izquierdo y comenzará a sumar minutos de cara al partido definitorio contra el Xeneize.
Eduardo Domínguez y dos partidos para tocar el cielo con las manos
El partido de vuelta de las semifinales de la Copa de Brasil contra Gremio se disputará el sábado 7 de noviembre desde las 18 en el Arena MRV de Belo Horizonte; mientras que la final de la Copa Sudamericana se jugará el sábado 11 de nociembre a partir de las 19.30 en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, Colombia.
Además, contra Botafogo por el Brasileirão juega hoy miércoles desde las 21.30 en el Estádio Olímpico Nilton Santos.
