Es curioso el fútbol. Te puede hacer llorar de tristeza o puede provocar que las lágrimas sean las más felices en la vida de una persona. Es increíble que en diez segundos, una persona pase de tener el corazón paralizado a sentir que el alma se libera, que los pulmones se llenan de aire y que todo se traduzca en un solo grito, ya sea de dolor o de esa felicidad que rara vez se alcanza, pero que dura para toda la vida. Los hinchas de Independiente Rivadavia lo saben y muy bien.
Don Osorio falleció a fines de 2018, fue y es uno de los hinchas más famosos que ha tenido Independiente Rivadavia.
"Es que la muerte está tan segura de vencer, que nos da toda una vida de ventaja", dice La Renga. Y fue verdad. Pero en la noche del miércoles, Juan Osorio, Don Osorio, el hincha más famoso de Independiente Rivadavia volvió a vivir en el recuerdo de muchos otros hinchas de la Lepra que miraron hacia el cielo, ya que si hubo alguna ayuda celestial, él seguro debe haber tenido mucho que ver.
Ocho años después, otras lágrimas por Independiente Rivadavia
5 de noviembre de 2025. Mientras en las tribunas los momentos eran durísimos, dentro de la cancha donde jugaba Independiente Rivadavia, de ese rectángulo tan lleno de recuerdos y vivencias, los nervios dominaban, la sangre hervía y los corazones latían como pocas veces lo han hecho.
El partido 2 a 0 y era todo seguro. El 2 a 1 provocó nervios. Las expulsiones dieron el indicio de que había una especie de ayuda y no celestial, sino terrenal, que inclinaba la cancha. El 2 a 2 fue un golpe que parecía convertir un momento soñado en una pesadilla. ¿El rival? otra vez Argentinos Juniors. ¿Otra coincidencia? Alfredo Berti era el técnico de Independiente Rivadavia en ambos momentos.
Diego Tonetto, uno de los jugadores emblemáticos de Independiente Rivadavia.
Al costado de la cancha, uno de los jugadores más representativos de Independiente Rivadavia era testigo fiel de todas esas emociones. Diego Tonetto se abrazaba a sus compañeros y no podía contener sus lágrimas. Era campeón, no lo era, está confirmado: es campeón de la copa Argentina. Todo eso en minutos. Demasiado para un corazón, para un alma, para cualquier persona que ama este deporte tan hermoso y tan capaz de ser, al mismo tiempo, algo horrible. Todo depende de donde esté uno parado.
Pero Tonetto estaba parado del lado de los ganadores. El jugador, uno de los símbolos de este Independiente Rivadavia campeón de la Copa Argentina, supo ver en segundos sus inicios en Ferro, su partida a España, su primera vez en la Lepra mendocino, su andar por diferentes equipos argentinos y su vuelta al parque mendocino. Se vio abrazado a sus compañeros. Se vio campeón. Las lágrimas dejaron de ser nervios, eran de un jugador que, finalmente, lo consiguió.
