El Gran Premio de Bélgica se aproxima en una nueva fecha del calendario de Fórmula 1 y el panorama de cara al fin de semana trae novedades en cuanto al escenario que podría llegar a presentarse en el mítico circuito de Spa-Francorchamps.
El factor que deberá tener en cuenta Franco Colapinto y el resto de los pilotos pasa por la gestión de los neumáticos específicos para estas condiciones. Además deberá atenderse la inestabilidad en una pista mojada y atravesada por el viento. Por otra parte habrá que responder al nivel de visibilidad que permita la pista de Spa-Francorchamps con el movimiento de las monoplazas y la temperatura que tenga la misma.
Los antecedentes en este trazado, con condiciones climatológicas adversas, recuerdan episodios trágicos que ha tenido la Fórmula 1. En 1960, Chris Bristow y Alan Stacey, perdieron la vida en la curva Burnenville mientras corrían el Gran Premio de Bélgica. Estos fallecimientos marcaron el inicio de una etapa de accidentes graves en el circuito belga. En 2019, Anthoine Hubert falleció en una carrera de Fórmula 2 y en 2023, el neerlandés Dilano van’t Hoff murió en la Fórmula Regional Europea durante una carrera disputada bajo intensa lluvia.
