Franco Colapinto vivió un domingo frustrante en el GP de Gran Bretaña, donde ni siquiera pudo salir a pista debido a una falla en su monoplaza y todo indica que se avecinan horas decisivas para su futuro en Alpine y en la Fórmula 1.
“Era una buena carrera para correr, viendo todo lo que pasó. Es una pena que nos estén pasando estas cosas. Tuvimos un par de problemas últimamente”, lamentó, haciendo referencia a las reiteradas fallas mecánicas en su Alpine, algo que ha motivado reuniones entre sus representantes y Flavio Briatore, el mandamás del equipo.
Colapinto también remarcó que el rendimiento del auto durante las jornadas previas lo ilusionaba con un buen resultado, especialmente por haber estado por delante de su compañero de equipo. “Durante este fin de semana estuve más rápido que Pierre Gasly y, viendo dónde terminó, capaz teníamos una buena oportunidad. Habíamos encontrado una buena performance, un ritmo bueno en general. Creo que es una lástima que haya pasado esto”, señaló.
La impotencia y el futuro de Franco Colapinto
En medio de la impotencia, el joven de Pilar también dejó entrever su frustración más profunda por la repetición de errores que le impiden competir con regularidad.
“Hay algo que está roto, ¿Qué carajo? Dios mío, es lo mismo que en Barcelona, es lo mismo”, exclamó por radio, notablemente alterado. Luego, entre lágrimas, recibió la confirmación de que no podría continuar.
El episodio de este domingo se suma a lo que pasó el sábado cuando Colapinto se despitó en la Q1 y Toto Wolf, director de Mercedes, reveló que Briatore había estado en contacto con él para llevarse a Valtteri Bottas como piloto.
Sin embargo, las fallas mecánicas hacen que el equipo esté ahora en deuda con el argentino y en las próximas horas habrá reuniones, con sponsors de por medio, buscando cambios en la asistencia de su auto y sobre todo una confirmación de parte de Briatore de que correrá hasta el final de la temporada.
