Pasaron casi 20 años. Corría el invierno de 2007 y el radical César Biffi se encaminaba a ser el favorito en aquellas elecciones a gobernador de Mendoza, a caballito del acuerdo de “Concertación” con el kirchnerismo. Pero apareció el peronista Celso Jaque con su "mapa del delito ” prometiendo bajar el 30% la inseguridad en seis meses y ganó las elecciones.
Y un día llegó el verdadero "mapa del delito" de Mendoza, en tiempo real
El "mapa del delito" fue argumento de campaña de un gobernador de Mendoza en 2007, pero fracasó. La tecnología superó esa brecha. Cómo funciona y para qué sirve

El procurador Alejandro Gullé junto al autor de esta nota, observando el monitoreo de denuncias en tiempo real.
El objetivo no se cumplió y Jaque se lamentó siempre. Pero hoy, de la mano de la tecnología, el "mapa del delito” existe. Y se actualiza en tiempo real.
La vida política de Mendoza es abundante en anécdotas. Pero aquel “mapa del delito” que el equipo de campaña de Jaque compró en una librería tradicional de la calle Garibaldi y pintó de rojo, con algunos puntos “de dolor”, fue el “Cajón de Herminio” de aquella gestión.
Recomendadas
El mapa estaba inserto en un spot de campaña en el que se ven distintas escenas de policías trabajando. En la filmación, aparece Jaque (por entonces senador nacional), anunciando que “ya tenemos el mapa del delito en Mendoza. Dos años nos llevó… es muy útil” decía, prometiendo además “quintuplicar los patrullajes preventivos”. Un Jaque optimista diría en el mismo spot: “Se acabaron los policías de escritorio” y cerraba con unas imágenes de Néstor Kirchner y Cristina.
Ante una sucesión de delitos graves y diferencias internas entre los funcionarios de Seguridad de entonces, pronto se demostró que la idea del mapa era proselitismo puro, y que no había un plan. Y si lo había, fue un fracaso.
En aquel momento, los medios tardamos poco y nada en descubrir que el “mapa del delito” había sido construido con una estadística muy pobre y manual que por entonces manejaba la justicia local, y que la gráfica había sido una ocurrencia de campaña. Pasado el tiempo, más de una vez Jaque dijo que aquel “mapa del delito” y las promesas que significó fueron un grave error político.
Pero hoy, la tecnología, las comunicaciones y los análisis con IA saltaron ese paso. El mapa del delito existe, es un desarrollo informático local que se hizo con ingenieros y técnicos de mantenimiento del Ministerio Público Fiscal que deberían trabajar en la NASA. Tres intendentes ya tienen usuario y clave para ver en tiempo real qué pasa en sus departamentos.
Qué es y cómo funciona el mapa del delito
Al mapa situado en una enorme sala del MPF en el Polo Judicial le llaman “Sistema de Georreferenciación Delictual” y es una herramienta del primer mundo, igual que la impresionante cantidad de software, “fierros” y técnicos de primer nivel que el MPF tiene en un área dedicada a “crackear” claves y teléfonos para investigaciones judiciales. Una clave alfanumérica muy compleja, puede resolverse en minutos u horas.
La existencia de este “mapa del delito” no es de dominio público y sólo el MPF y el Ministerio de Seguridad cuentan con acceso completo. Los municipios que ya lo tienen -Ciudad, Godoy Cruz y Malargüe, de momento- poseen acceso parcial para ver lo que ocurre en sus propios departamentos.
Ahora sí, casi 20 años después, a Celso Jaque la gente le perdonó el exceso de optimismo, hoy es intendente de Malargüe y tiene un “mapa del delito” de verdad. Fue el tercer intendente en hacerse de las claves después de Diego Costarelli (Godoy Cruz), y Ulpiano Suarez (Ciudad). A propósito, este dispositivo construido sobre los mapas del INDEC, es de gran utilidad en el nuevo centro de monitoreo full time de la capital mendocina.
¿Con qué datos se completa este mapa? El 95% de las denuncias que se hace en Mendoza por delitos de los más variados incluyendo desde los graves hasta hurtos menores pasando por violencia de género, se realizan online o a través de los “tótems”, unos dispositivos que también fueron desarrollados y fabricados por los técnicos locales del MPF.
El mapa de calor
Es muy impresionante mirar los cuatro monitores de frente y ver cómo va cambiando el mapa de calor en tiempo real a medida que ingresan denuncias.
Construido sobre la base de los mapas del INDEC y montado con un software local, el nuevo “mapa del delito” de Mendoza tiene una utilidad concreta: prevención.
La concentración de denuncias permite ver el mapa de calor de los delitos, esto es, en qué zonas se concentran más. Y esa información permite destinar más y mejores recursos a determinadas zonas, y hacer Inteligencia. También es útil para la construcción de estadísticas. Por ejemplo, la suma de todos los delitos denunciados en los primeros tres meses del año en toda la provincia llega casi a 19.000. Con una gran concentración en la Ciudad de Mendoza. Es lógico. Es un mal de las capitales.
La zona roja
La distribución de los delitos es importante también. Los robos y hurtos simples y las estafas -incluyen las virtuales que son mayoría abrumadora- concentran más de 11.000 de los 19.000 delitos denunciados.
Más interesante que los números es ver las zonas “calientes”. Para robos y hurtos hay una cuadrícula muy delicada, demarcada en la zona “persa” de pleno centro en la Ciudad de Mendoza, entre las calles España, General Paz, Necochea, y la avenida San Martín. Es la zona donde se concentra el rojo para este delito.
Luego, para el robo de cubiertas de autos, las zonas ardientes son los centros de Ciudad, Godoy Cruz y el Parque San Martín, y la Quinta Sección de Ciudad, mientras que las estafas virtuales están más repartidas en la provincia. Los delitos simples se concentran en las zonas más pobladas, que son el foco de la estrategia de supervivencia de los delincuentes que roban para vivir.
Los datos de robos, hurtos y estafas
Hay un dato alentador. En el primer trimestre de este año se denunció casi el 8% menos de delitos tales como robos y hurtos simples, que el año pasado. Pero las estafas virtuales crecieron y van cambiando de modalidad por “temporada”. Un tiempo es con billeteras virtuales, luego con créditos bancarios, luego con ANSES, y así. "Hay gente que vive de esto y de imaginar las estafas y a medida que los vamos descubriendo, se van corriendo…”, cuenta uno de los investigadores.
Un análisis rápido de la gráfica que otorgan los números, permite establecer que en el acumulado del primer trimestre (enero-marzo), hubo menos robos, hurtos simples y estafas en 2026 que en 2025.
Al observar mes a mes, los tres meses de este año muestran una reducción respecto al mismo período del año pasado. Enero fue el mes con la mayor cantidad de delitos en ambos años, pero 2026 cerró con 390 delitos denunciados menos que 2025 (-8,6%). Febrero es el mes que registró la mayor caída porcentual. Se denunciaron 428 delitos menos que en febrero de 2025, lo que representa una baja de 10,2%. Y marzo fue el mes donde la brecha se achicó un poco más. Hubo 221 delitos menos que el año pasado (-5,3%).
Más delitos, menos delitos
El robo simple y el hurto simple han mostrado una tendencia a la baja consistente en los primeros tres meses del año.
Las estafas, por el contrario, son el único rubro que muestra una tendencia al alza dentro de 2026 (subiendo de 1.405 en enero a 1.556 en marzo), aunque en la comparación interanual siguen estando por debajo de los números de 2025.
Dato curioso: febrero de 2026 fue el mes con "menor actividad delictiva" de todo el registro analizado, rompiendo el piso de las 3.800 denuncias mensuales.
Este es el cuadro completo:
El “mapa del delito” permite extraer información en tiempo real muy útil para jueces, fiscales, investigadores y la Policía de Mendoza. Puede segmentarse por tiempo (hay cargados dos años de denuncias), en cualquier departamento de la provincia, y por tipo de delito. Incluso los inespecíficos. Es decir, aquellos que el denunciante no está bien seguro de qué se trata.
Por supuesto, luego hay que ver esas denuncias en qué quedan, si se obtienen detenciones, juicios, y eventuales condenas. Pero hay que admitir que este mapa generado por el Ministerio Público Fiscal es una gran herramienta para destinar recursos policiales, de preventores y cámaras, de un modo mucho más eficiente.
El tótem
Son del tamaño de una máquina de café, y basta con sentarse delante para ser atendido online por un operador u operadora real. Los "tótems” son una de las nuevas estrellas que tienen en el MPF, al punto que han enamorado a la ex fiscal general de Ecuador y ahora embajadora en la Argentina, Lady Diana Salazar Méndez, quien quiere promover un convenio supranacional entre su país y el Ministerio Público Fiscal mendocino para llevar estos chiches a Ecuador.
Usando la tecnología base de una videoconferencia, los ingenieros y técnicos del MPF construyeron estos equipos que se conectan directamente a una oficina fiscal con sede en Maipú. Hay 65 en toda la provincia. Sirven para denunciar, ampliar denuncias, incluso para que un policía haga las primeras actuaciones ante una oficina fiscal, o haya que poner a un sospechoso o a un delincuente a prestar declaraciones. “Sólo podemos fabricar dos por mes…”, dice el procurador Alejandro Gullé. “Los hacemos con nuestra gente de mantenimiento”, afirma, con orgullo apenas disimulado. El más alejado está en Punta del Agua, en San Rafael, pleno sur provincial.
Cómo funcionan
Estos “tótems” o “Centros de Denuncias Web” sirven para denunciar delitos relacionados con violencia de género, o contra la integridad sexual; gente perdida; hurtos, robos de cubiertas, de vehículos, y los que tienen que ver con estafas. Es decir, la mayoría de los que ocurren.
Es fácil usar estos equipos para hacer una denuncia. El primer paso es ir al lugar, sentarse frente al tótem y mirar la cámara. En ese instante, un ayudante fiscal de la Oficina Fiscal Virtual aparecerá en una videollamada. Una vez radicada la denuncia, la persona debe colocar el pulgar derecho en un dispositivo similar al de la identificación con huellas de los cajeros automáticos, para ratificar y firmar la denuncia. El sistema entrega un QR para seguir las actuaciones.
Como se ve, más y mejor tecnología, inteligencia y mano de obra local, sirvieron para mejorar la prevención del delito e ir reduciendo esa brecha enorme que suele haber entre la gente común, y su acceso a la justicia.