Análisis y opinión

"Sin pedir permiso", Flor Destéfanis se lanzó para gobernadora y dice que irá "a fondo" con su plan

La intendenta de Santa Rosa y ex Reina Nacional de la Vendimia, Flor Destéfanis, dice que está dispuesta a darlo todo para ser la candidata del peronismo para la gobernación en 2027

La obra se llama "Un sueño del interior del interior: la vendimia del poder" y es una surtida mezcolanza para sugerirnos de qué va su proyecto. Con transitado aliento épico, tan caro a algunos peronistas que plantean sus cosas partidarias con tono de proeza, ella intenta decirnos que desde una pequeña comuna -que por lo general no figura en "la gran conversación provincial"- también puede salir una sorpresa.

Y advierte que "los sueños del interior ya no piden permiso" y que "desde los bordes, también los liderazgos del interior pueden llegar al centro". La segunda parte del título del libro (o sea "la vendimia del poder") es insinuante y podría ser interpretada, a priori, y por un lector distraído, como "pase y vea, nos metemos en la fiesta del poder".

La obra de Flor Destéfanis se llama "Un sueño del interior del interior: la vendimia del poder".

Todo indica que no va por ese lado, no espere tal cosa. Según ha adelantado la autora, el volumen relata las etapas de su vida en Santa Rosa pero -sobre todo- hace hincapié en lo que significó ser Reina Nacional de la Vendimia en 2010 porque eso le abrió un mundo, el de la política.

Paco y Ciurca

A los 21 años fue funcionaria del nunca bien ponderado Paco Pérez, a quien ella había alentado en las redes con eslóganes como "@pacoperez2011 el ministro de las 1.000 obras, el gobernador que viene”. El sempiterno operador Carlos Ciurca, vicegobernador de Pérez, fue quien la introdujo en este universo.

Esas aguas son las que Destéfanis nada a sus anchas desde 2019 como intendenta de Santa Rosa donde va por su segunda gestión. Ya hay indicios de que en ese cargo municipal podría sucederle su esposo y ex concejal Diego Foco. El "tomala vos, dámela a mí", versión conyugal que consagró el matrimonio Kirchner, parece incombustible.

Ella remarca que quiere ser gobernadora, que busca tener un proyecto político para la Provincia, y que para eso se está preparado ("formando", especifica) con el tiempo necesario. "Yo tengo ganas, tengo voluntad, ganas de aprender, de escuchar, de pasar este proceso y de decir que voy hasta el final en este proyecto", dijo.

Destéfanis ha aclarado que su libro cuenta su historia, pero que "no es ni una plataforma de gobierno, ni una plataforma electoral, sino que pretende abrir una conversación" para ampliar su mirada sobre la provincia. Y para que más gente se anime a actuar en política.

El intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi; la intendenta Flor Destéfanis, y el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis.

Sin nombres

Tan influenciada está la intendenta por su pasado como reina que no ha dudado en darle un formato vendimial al libro de marras. En efecto, está dividido en capítulos que parecen las distintas escenas de un guion vendimial: La Raíz, La Corona, La Siembra, La Cosecha, La Poda, La Vendimia del Futuro, El Vino Maduro. Obvio, todo con mayúscula, porque ese es el matiz buscado.

Previsora, la intendenta ha aclarado, que en el PJ de Mendoza "hay cosas para cuestionar, pero eso debe hacerse sin que la crítica caiga en personas o nombres". La aclaración seguramente se debe a que ahora la ex soberana, si bien está alineada con el proyecto presidencial de Axel Kicillof, no quiere enconos con antiguos aliados del kirchnerismo y del camporismo, ni participar en consignas del tipo "Cristina libre".

Aquella ligazón suya con el kirchnerismo es hoy una piedra en el zapato, pero ella parece sugerir que es la lógica decantación del nuevo cauce que tomó el PJ provincial ante los fracasos electorales que arrojó el kirchnerismo conducido aquí por Anabel Fernández Sagasti, mano derecha de Cristina.

Cuando le preguntan por qué cree que puede ser gobernadora, ella no duda y lanza "porque hay que jugársela". Y llama "a militar con alegría, empatía y convicción", sustantivos que parecen ser de uso obligatorio en el discurso de todo peronista dispuesto a "caminar el territorio" con ideas de "comunidad, futuro y esperanza".

Flor Destéfanis cuando caminaba junto a Anabel Fernández Sagasti en apoyo de Cristina. Otros tiempos.

Palabrerío

Está muy bien que Flor Destéfanis quiera hacer política grande. Pero no podemos dejar de advertir que esas declaraciones de principios de los precandidatos suelen empantanarse en palabreríos que no nos aclaran el panorama sino que lo confunden.

Lo que el ciudadano espera en estos casos es claridad. Que nos ofrezcan ideas políticas que sorprendan, que nos hagan pensar y que nos sugieran que el peronismo está vivo, que quiere renovarse en serio. Que nos digan claramente qué quieren hacer en Mendoza y desde qué posición económica y política nos están hablando.

El peronismo, por ejemplo, debería entender que hasta que no proponga atraer a la clase media no va ganar ninguna elección en Mendoza. Debe predicar la transparencia, poner su tradicional mirada social a tono con los nuevos vientos. La insistencia en mantener una liturgia desfasada y poblada de símbolos descascarados es algo políticamente improductivo.

¿Cómo se va a seguir sosteniendo hoy, por ejemplo, que el sindicalismo es "la columna vertebral" del peronismo? Esa manga de jerarcas gremiales convertidos durante décadas en empresarios corruptos y eternizados nunca podría aportarle oxígeno a un versión remozada del peronismo.

El peronismo era la voz de los que no tienen voz. Ahora cualquier hijo de vecino sube a internet sus opiniones y reclamos. En un escenario como ese, los contubernios cerrados y los liderazgos eternos están en crisis. Cristina se ha llevado a su departamento donde cumple condena por corrupción a un sector del peronismo y lo mantiene sofocado.

El peronismo mendocino se merece tener una versión 2026 de aquella renovación peronista que José Octavio Bordón y el Equipo de los Mendocinos burilaron en los años '90, con aciertos y errores, pero para eso se requiere de liderazgos, que es la pieza básica que está faltando. No ha vuelto a perfilarse otro Bordón con la visión estratégica y la preparación intelectual de ese dirigente.

En pocas palabras

  • Flor Destéfanis: la intendenta de Santa Rosa anunció su candidatura a gobernadora para 2027.
  • Presentación: lanzó su libro "Un sueño del interior del interior: la vendimia del poder" como base de su proyecto.
  • Contexto político: busca renovar el peronismo mendocino con una visión clara para atraer a la clase media.
Resumen generado por Thinkindot AI

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