En el marco de la séptima fecha de la Zona A del torneo Apertura de la Liga Profesional, Gimnasia y Esgrima de Mendoza e Independiente de Avellaneda igualaron 1-1 en el Víctor Legrotaglie. El duelo fue dirigido por Sebastían Zunino quien expulsó a Sebastián Valdez en la visita.
Gimnasia e Independiente, a mano en el PT
La primera de riesgo fue para un Gimnasia y Esgrima que este martes por la noche lució de rojo, justamente ante el Rojo de Avellaneda.
El reloj marcaba apenas tres minutos de juego cuando una mala salida del equipo de Gustavo Quinteros cayó en los pies de Linares. El futbolista del Lobo remató desde afuera del área y obligó la estirada de Rey, quien despejó al córner.
Esto fue solo un anticipo de lo que sucedió dos minutos más tarde. Tras un lateral desde el sector izquierdo la pelota cayó al pecho de Santiago Rodríguez. Tras la recepción, nni bien picó en el vértice del área grande, el futbolista del dueño de casa sacó un zurdazo que se metió en el ángulo. El desahogo fue inmediato para los hinchas del Blanquinegro, quienes estallaron ni bien el balón tocó la red.
Los minutos pasaron. Independiente con más ímpetu que buen juego intentó incomodar a Lautaro Petruchi, pero no lo logró. Gimnasia, por su parte se plantó bien en la línea defensiva y contó con algunas aproximaciones que no llegaron a buen puerto.
Cuando todo parecía indicar que los equipos se irían al descanso sin modificaciones en el marcador, llegó un error que el Mensana pagó caro. Ulises Sánchez la perdió en mitad de cancha, Luciano Paredes había pasado al ataque y el Rojo aprovechó ese hueco defensivo.
Luego de un rebote, en el que todo el dueño de casa reclamó mano, la melota le quedó a Ignacio Malcorra. En primera instancia ensayó un débil remate de derecha. Con fortuna, el rebote volvió a quedar en sus pies y, de zurda, la acomodó al palo derecho de un Petruchi que nada pudo hacer.
El Lobo y el Rojo, a mano
Gimnasia tuvo en los primeros segundos una situación que podría haber cambiado el rumbo del encuentro. Una escalada de Franco Saavedra por izquierda terminó con un centro que cruzó toda el área. Era soplarla, pero nadie apareció por el punto penal.
A los 13', llegó la respuesta de Independiente. Un centro de Matías Abaldo parecía no llevar peligro. El propio Saavedra, que estaba solo y con tiempo, la peinó. Sorpresivamente para él, en su espalda parado detrás suyo estaba Gabriel Ávalos.
El delantero paraguayo, que viene de convertirle un golazo de tijera a Independiente Rivadavia, se vio sorprendido por la llegada de la pelota. De sobrepique, le pegó de zurda y la terminó mandando a la tribuna.
Con el correr de los minutos Gimnasia se fue convirtiendo en un manojo de nervios. La impaciencia de los hinchas y el desorden dentro del campo, sobre todo en mitad de cancha, hicieron que el Lobo comience a sufrir el partido.
Y casi sin proponérselo, Independiente comenzó a tener la pelota y convertirse en el protagonista de las acciones. El Mensana tuvo que esperar hasta los 25 para contabilizar una llegada. El ingresado Luciano Cingolani remató desde afuera del área y Rodrigo Rey, sin mayores inconventientes, se quedó con el disparo.
A los 45 minutos, Sebastián Valdez pecó de exceso de confianza al querer enganchar cerca de su área y, tras perder la pelota tuvo que cometer una infracción que le valió la segunda amarilla. Como consecuencia, el Rojo terminó contra las cuerdas y con un hombre menos.
Gimnasia, de muy mal segundo tiempo, fue con todo en busca del arco rival. Con el empuje de su gente y con mucha más actitud que buen fútbol, se pasó los cinco minutos de adición en el campo de la visita.
Datos del partido
