A sus 37 años, la diseñadora industrial Pía Giolo combina su pasión por la creatividad con la rigurosidad técnica en la confección de zapatos artesanales. Egresada de la UNCuyo, la fundadora de Pugna inició este camino en 2016 casi por casualidad, luego de realizar un curso de calzado dictado por un matrimonio de artesanos, Darío y Celia, en Dorrego.
Mendocina descubrió cómo hacer zapatos por hobby, creó su marca y ya representa al país en Brasil
Con una propuesta artesanal y de diseño propio en zapatos, la diseñadora industrial Pía Giolo representará a Mendoza y el país en la Brasilia Design Week 2026

- Pía Giolo, la diseñadora industrial mendocina de zapatos artesanales, única argentina en llevar calzado de diseño a la Brasilia Design Week 2026.
Aunque la formación universitaria en Mendoza estaba tradicionalmente orientada al sector industrial -enfocada en el mobiliario y las carcasas de electrodomésticos, por ejemplo-, el descubrimiento de este oficio transformó por completo el rumbo profesional de la diseñadora mendocina y la alejó de la producción masiva.
"Hice ese curso hace más de 10 años como un hobby, no lo estaba pensando con la idea de salida laboral", admite hoy a Diario UNO, en una charla en su taller y showroom de la Quinta Sección que revela cómo es el arte de confeccionar zapatos de diseño de Mendoza al mundo.
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La marca de su emprendimiento de zapatos nació por empuje de una compañera suya de aquel taller en Dorrego. "Acepté el desafío pero igual me preguntaba a quién le íbamos a vender zapatos con todas las zapaterías que hay", confiesa hoy la diseñadora.
Sin embargo, Pugna comenzó a traccionar con fuerza en el mercado a partir de una propuesta innovadora para la época: estampar telas completas en calzados con diseños de autor artísticos, en colaboración con artistas locales como Andrea Zucol.
Vende entre unos 30 y 50 pares de zapatos por mes
El primer éxito comercial fueron unos suecos estampados en cuero que llamaron la atención en las ferias más importantes de Buenos Aires, como Puro Diseño, y en diversos eventos de diseño en Chile.
Con el tiempo, la firma expandió su catálogo sumando líneas más clásicas y lisas bajo el eslogan de ofrecer "calzados únicos, versátiles y atemporales", logrando un equilibrio entre la originalidad y la funcionalidad diaria.
En la actualidad, Pía Giolo es la única representante de Mendoza en la red federal solidaria Zapateras Argentinas, un colectivo que nuclea a unas 150 profesionales de todo el país con el objetivo de compartir proveedores, pasarse novedades sobre tendencias y optimizar costos mediante compras mayoristas de materiales.
A pesar de que el 80% de sus compradoras son mujeres, Pía también produce calzado masculino con hormas de talles grandes que llegan hasta el 47 o 48. Las ventas se distribuyen en todo el país a través de plataformas digitales y abarcan envíos internacionales a destinos como Chile, Perú, España, Francia y México, promediando una producción de entre 30 y 50 pares mensuales.
El largo proceso de confeccionar un calzado de forma artesanal
La producción de cada par de zapatos en el taller de Pugna se caracteriza por ser un proceso largo, sumamente minucioso y que requiere el trabajo coordinado de al menos 3 personas durante varios días.
La materia prima principal, el cuero, se adquiere mayoritariamente en Buenos Aires debido a las severas limitaciones de insumos específicos que padece el mercado mendocino, donde apenas existen dos casas del rubro.
El trabajo se inicia rigurosamente desde cero: la propia diseñadora corta manualmente las piezas de cuero y el forro que conformará la estructura interna, garantizando un control de calidad absoluto desde el primer eslabón. "Las piezas las corto yo, corto el forro, que es lo que usamos para la parte interna del calzado", detalla y además maneja las herramientas como el martillo o la tenaza para también montar y clavar el cuero a la zuela del zapato.
La diseñadora sigue las etapas tradicionales de fabricación
El proceso de fabricación tradicional de zapatos -que sigue al pie de la letra Pía Giolo- se divide en tres fases artesanales estrictas a cargo de especialistas. La primera es el aparado, etapa en la que las aparadoras cosen y unen las piezas cortadas -incluyendo cueros, forros y refuerzos- para formar la capellada superior.
Luego sigue el armado, ejecutado por los armadores, que consiste en montar y tensar esa capellada ya cosida sobre la horma de madera o plástico para clavarla y pegarla a la plantilla; esta maniobra exige gran fuerza física y una práctica minuciosa para evitar cualquier tipo de arrugas.
Finalmente, en el ensuelado se preparan, lijan y pegan las múltiples capas de cuero o la goma que estructuran el taco y la suela antideslizante, requiriendo un reposo de 24 horas para asegurar el agarre.
En cada fase están las manos y el ojo riguroso la diseñadora industrial, procurando que ninguna falle porque eso llevaría a desperdiciar la confección del zapato que quiere lograr.
Debido a este complejo entramado de piezas de diseño artesanales que se van hilvanando como rompecabezas es que Pía Giolo encuentra la razón de ser una de las poquísimas emprendedoras de calzado de autor en nuestra provincia. Y gracias a su talento de zapatera hoy sus diseños ganan terreno en ferias locales y de toda la región.
La fábrica donde Pía descubrió el oficio de zapatera
Ella se recluyó sobre todo en las enseñanzas que le deja el trabajo de la fábrica de Ángel Bottecchia, ubicada en Godoy Cruz. Ángel es hijo de Giovanni Bottecchia, inmigrante italiano que llegó a Mendoza en los años '40 y fundó su fábrica gracias al oficio de zapatero que traía de Italia.
Pía inició allí sus prácticas de zapatera y hasta hoy mantiene un vínculo laboral con la fábrica, ya que en sus instalaciones lleva adelante algunas etapas de la producción de su calzado.
Hacer zapatos, una tarea casi de relojería
Porque, a diferencia de la producción textil, la fabricación en diseños únicos de zapatos es una disciplina rígida que no admite márgenes de error. Giolo destaca que la moldería oculta toda la magia para que las piezas encajen y tomen una forma tridimensional perfecta que garantice la comodidad en el uso urbano diario.
La diseñadora señala que frecuentemente debe revisar sus apuntes universitarios y técnicos ante variaciones de apenas dos milímetros que alteran el calce. Claro, mientras que una prenda de indumentaria holgada puede utilizarse igual, un zapato imperfecto resulta desechable, lo que delimita una frontera respecto a la confección de indumentaria común.
La última innovación de Pugna surge de una alianza estratégica con la artista Florencia Giaquinta (Flora) para estampar frases de rock nacional en el cuero de zapatos. La iniciativa se definió mediante una interacción directa en las redes sociales de la firma, donde los usuarios votaron y entre 3 opciones eligieron una frase de una reconocida canción de Gustavo Cerati ("Usa el amor como un puente"), cuya tipografía también fue diseñada exclusivamente por la artista.
Debido al grosor y las irregularidades naturales del cuero, el proceso se ejecuta mediante serigrafía en un taller local que estampa cada pieza de forma completamente manual, un logro técnico inédito en la provincia que le valió a Pugna la obtención del prestigioso Sello de Buen Diseño Argentino (SBD).
Esta distinción oficial le abrió las puertas para ser seleccionada entre emprendedores y diseñadores de todo el país para asistir a la Brasilia Design Week 2026, que se celebrará del 9 al 13 de junio en la capital de Brasil. Serán en total 30 diseños de Argentina los que se exhiban en el pabellón central de la feria, ubicado en el Memorial dos Povos Indígenas, el emblemático espacio cultural diseñado por el arquitecto Oscar Niemeyer.
Zapatos mendocinos llegan a Brasil con una frase de Cerati
El evento en Brasil, reconocido como uno de los más importantes e influyentes de la región dedicado al diseño contemporáneo, contará con un sector exclusivo para productos argentinos donde la mendocina Pía Giolo participará con orgullo como la única diseñadora de zapatos de la comitiva nacional.
Para esta vidriera internacional, la emprendedora preparó tarjetas especiales traducidas al portugués que explican el contexto cultural de la frase lírica de Gustavo Cerati impresa en los talones, asegurando que su propuesta artística adquiera pleno sentido ante el público global.
Pía Giolo llegará a la capital brasileña con la colección Acordonado Puente, el diseño de zapatos por el que fue distinguida y seleccionada y cuyo nombre remite al tema de Cerati, "Puente", que fue inspiración en ella.
Zapatos diseñados para un restaurante de Mendoza
A nivel comercial, la marca diversifica sus canales con propuestas exclusivas de cercanía, como una cápsula diseñada con los colores institucionales del restaurante La Gloria en Chacras de Coria, pensada especialmente para el turismo que visita Mendoza.
Mientras prepara los zapatos que -a través de la Embajada de Argentina en Brasilia- se lucirán en la feria brasileña, la diseñadora se toma un respiro antes de contestar sobre qué es lo que la atrapó del rubro zapatero que no puede abandonar.
"Mi propósito es hacer zapatos diferentes a la oferta masiva del mercado pero a la vez que sean usables, que no sea algo extravagante. Por eso siempre tienen algún detalle. Y no me gusta mucho seguir las modas. Mi pasión es el diseño y la creatividad", manifesta convencida.
Aunque el contexto económico actual mantiene el mercado local ralentizado y los costos de los insumos -muchos ligados al valor del petróleo y fletes- continúan en alza, la diseñadora sostiene firmemente su propósito inicial: crear zapatos que se diferencien de la oferta masiva, que eviten las modas pasajeras y que mantengan un precio competitivo para un producto que demanda un valor agregado incalculable.