Literatura infantil

"Los chicos sí leen": la lección de la editorial Bambalí que en 10 años transformó los libros para niños

A una década de su fundación, la editorial mendocina celebra un recorrido que revolucionó la literatura infantil y juvenil rompiendo el centralismo porteño

Editado por Carolina Baroffio
carobaroffio@gmail.com

En un escenario editorial históricamente centralizado en Buenos Aires, la historia de Bambalí Ediciones es una experiencia singular dentro de la industria del libro en el interior del país. En estos 10 años de trayectoria alcanzó un catálogo de más de 30 títulos publicados, con varios bordeando los 10.000 ejemplares vendidos tanto en Argentina como en el exterior.

Fundada en Mendoza en 2016 por la escritora Mariela Slosse y la ilustradora Fabiola Prulletti, la firma se convirtió en la primera editorial de la provincia dedicada exclusivamente a la literatura infantil y juvenil (LIJ).

En los talleres dictados dos años antes por el escritor Fabián Sevilla en EDELIJ (Espacio de Literatura Infantil y Juvenil) comenzó a moldearse un proyecto que concibe al libro como un objeto artístico integrado.

La clave del éxito de la editorial Bambalí es publicar libros con los que los nuevos lectores se identifiquen y se diviertan.

Desde sus inicios, Bambalí buscó romper con la noción de que la producción regional debía quedar encorsetada en temáticas estrictamente locales para ser valorada afuera. Con una apuesta que combina literatura, diseño, tipografía y artes plásticas, el sello logró expandir sus publicaciones hacia todo el país e insertar títulos en mercados internacionales.

Y logró derribar el mito de que las infancias ya no leen al trazar una sólida red con la comunidad que transforma la lectura en un proceso participativo.

Bambalí y sus libros como espacios de diversión

¿Cómo lo hicieron?: tomando la lectura para niños y adolescentes como un juego. Sí, hace 10 años que conquistan a pequeños y nuevos lectores con relatos que entretienen, divierten y sobre todo con los que se identifica esa audiencia.

De hecho, la propia denominación de la editorial refleja este espíritu pedagógico y creativo que buscan transmitir: nació a partir de un "cadáver exquisito" -técnica surrealista de creación colectiva- que fusionó las sílabas de las palabras bambúes, jabalí y alelí.

A lo largo de su primera década de vida, Bambalí construyó un catálogo diverso de una treintena de títulos, alcanzando varios de ellos más de 10.000 ejemplares vendidos.

"Un mar para Emilia", de Liliana Bodoc, es uno de los libros más demandados de la editorial mendocina.

Es más, sólo en las escuelas de Mendoza hay unos 34.000 libros repartidos entre sus alumnos, y el Ministerio de Educación de la Nación lleva adquiridos en estos 10 años unos 350.000 títulos de Bambalí.

En su recorrido ha publicado a figuras consagradas de la literatura argentina como Liliana Bodoc, Chanti, Laura Devetach, Gustavo Roldán, Norma Huidobro, Fabián Sevilla, Sandra Siemens y Franco Vaccarini; al tiempo que brinda espacio a autores e ilustradores emergentes de Mendoza y el resto del país.

La editorial celebra en la Feria del Libro de Mendoza

El trabajo de Bambalí ha sido reconocido con distinciones nacionales e internacionales. En 2022, la Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de la Argentina (ALIJA) le otorgó el premio en la categoría Rescate Editorial por la obra "Cola de Flor", de Devetach con ilustraciones de Eugenia Nobati.

La colección Luna de Cartulina fue distinguida con el Sello Buen Diseño Argentino el año pasado, mientras que sumó reconocimientos de la Fundación Cuatrogatos de Miami, ventas de ejemplares a la mítica librería El Zócalo de México y la participación con stand propio en la 61º Feria Infantil y Juvenil de Bolonia (Italia) en 2024.

Frente al mito sobre el desinterés de los jóvenes por la lectura en la era digital, Bambalí sostiene una estrategia basada en el contacto directo con la comunidad educativa y el desarrollo de proyectos integrales.

A través de iniciativas como el programa Hacedores de Libros y la compra institucional de miles de libros por parte de la Dirección General de Escuelas (DGE) de Mendoza para escuelas estatales y privadas, urbanas y rurales, la editorial promueve el trabajo en el aula con guías pedagógicas específicas, talleres de lectoescritura y colecciones pensadas para los lenguajes de las nuevas generaciones.

En la Feria del Libro 2026, cuya edición está dedicada a la literatura infantil y juvenil y se desarrolla en el Espacio Le Parc, Bambalí se destaca por su celebrativo stand.

La edición 2026 de la Feria del Libro de Mendoza le viene "como anillo al dedo" ya que una vez más Bambalí participa y celebra su década de vida en el máximo encuentro de las letras de la región que este año está dedicado precisamente a la literatura infantil y juvenil.

El posicionamiento de una propuesta editorial independiente surgida fuera de la capital del país requirió transformar las percepciones del circuito comercial y educativo. De esto y otros temas hablaron las responsables de Bambalí en esta entrevista con Diario UNO.

Desarmar el prejuicio del regionalismo en la literatura

-¿Cuáles fueron las barreras que tuvieron que romper para posicionar un proyecto independiente desde el interior del país frente al centralismo de Buenos Aires y en un género muchas veces menospreciado?

Mariela Slosse:- Una de las primeras barreras con las que nos encontramos es que muchas veces se consideraba que los libros que eran del interior del país tenían que estar regionalizados. O sea, un libro de cuentos de Mendoza tenía que hablar de las acequias para ser puesto en valor en la cultura local. Y nosotras queríamos hacer libros que se pudieran leer en cualquier punto del país y por qué no afuera.

Entonces fue buscar autores locales e ilustradores locales que tuvieran esa mirada sin perder lo regional. De hecho tenemos libros como "Angurrias" donde el autor, Fabián Sevilla, toma muchos modismos regionales.

Mariela Slosse es una de las fundadoras de la editorial mendocina y además autora de libros infantiles como la saga ZAM.

Fabiola Prulletti:- La otra barrera era que costaba que esos libros se pudieran trabajar en los colegios. Nos interesaba generar productos de calidad de origen mendocino que pudieran ser trabajados en el aula. Nos enfocamos en buscar autores e ilustradores locales, ponerlos en valor y a partir de ahí trabajar con cada uno de esos libros en las escuelas.

M. S.:- Ahí fue cuando convocamos a Fabián Sevilla, a Chanti y a Liliana Bodoc que, como autores mendocinos de reconocimiento nacional e internacional, apoyaron este proyecto para que el catálogo de Bambalí estuviera a la altura y pudiera competir con las editoriales de Buenos Aires o de otras provincias.

De este modo logramos que las distribuidoras pidieran nuestros libros y no los vieran sólo como un producto regional. Gracias a estos tres escritores pudimos arrancar muy bien posicionadas y a partir de ahí empezar a publicar autores nuevos.

Libros para leer jugando con historias para los chicos de hoy

-¿Cómo se refleja ese juego de palabras de Bambalí en el espíritu pedagógico y literario con el que conciben cada libro?

F. P.:- Estamos convencidas de que los contenidos que buscamos, creamos y publicamos tienen que ser atractivos y tienen que llegar a través del juego a los lectores, generar cosas que sean de su interés.

Nuestros libros tienen un contenido lúdico, y las actividades que se generan a partir de las fichas y guías que creamos para entregar a las maestras también son lúdicas en su mayoría.

Queremos que los chicos lean el libro no desde la obligación sino desde el disfrute. Robarle sonrisas a un lector es lo más lindo que nos puede pasar.

-En sus distintas etapas han publicado tanto a autores consagrados como a escritores e ilustradores emergentes. ¿Qué buscan en un texto o en una ilustración para sumarlo a su catálogo?

M. S.:- Buscamos escritores e ilustradores que con sus temáticas y estéticas entiendan al lector actual. Trabajamos con niños y adolescentes que son muy cambiantes, no son los mismos niños o adolescentes de hace 20, 10 o incluso 5 años atrás.

Estamos permanentemente leyendo material para descubrir aquel con el que los chicos puedan identificarse, que los comprendan, que se diviertan, que puedan leer por placer y que los lleve a buscar otros libros. Porque si un libro no logra captar a ese lector, ese lector no se acerca más a un libro.

Fabiola Prulletti es diseñadora gráfica e ilustradora, y hace 10 años fundó junto a Mariela Slosse la editorial Bambalí.

F. P.:- El caso particular son los libros de Laura Devetach y Gustavo Roldán, que si bien fueron escritos hace un montón de tiempo tienen actualidad y los chicos se identifican con esos textos.

Y en los ilustradores buscamos variedad en la estética y que sean versátiles para adaptarse a cada libro, aunque en algunos casos uno puede identificarlos a simple vista por su trazo. Siempre estamos descubriendo ilustradores y cuando nos llega un texto sabemos a qué ilustrador le cabe mejor.

Además tratamos de generar duplas de autores consagrados con ilustradores no publicados y al revés. Eso deja en evidencia que uno de nuestros objetivos es visibilizar a los autores e ilustradores mendocinos nuevos.

Nuevas lecturas ante la era de las pantallas

-Tienen colecciones definidas como Luna de Cartulina, ComicBam, La Hilandería y Creepypastas. ¿Cómo leen hoy las nuevas demandas y hábitos de lectura de los chicos frente a las pantallas?

M. S.:- Frente a eso surgen las colecciones como Creepypastas o ComicBam. Lo logramos porque estamos en permanente contacto con los chicos, damos talleres en escuelas y a partir de ahí ellos hablan de estos temas. Así es como creamos estas colecciones con temáticas que hoy les interesan a ellos, sin perder la calidad literaria, la voz del autor y sin dejar de buscar buenas historias que los lleven a seguir leyendo.

F. P.:- Lo interesante de ComicBam es que no es cómic a secas sino que es novela y cómic. Los chicos se enganchan a través del cómic pero después hacen la otra lectura. De este modo brindamos muchos niveles de lectura: tenés el texto, el cómic y además historias en paralelo que van descubriendo y vinculando. No es algo lineal, son como distintas pantallas a las que les tienen que ir prestando atención.

Proyectos en la escuela que llegan a la comunidad

-Ante las dificultades que impone el circuito comercial de librerías tradicionales, Bambalí apostó a las ventas institucionales y al contacto directo con escuelas. ¿Qué impacto tuvo esta estrategia para sostener la editorial en tiempos de crisis económica?

M. S.: Apostamos muy fuerte a las escuelas y a las ventas institucionales porque ofrecemos proyectos integrales de lectura y escritura. No vendemos un libro en la escuela sino un proyecto que va acompañado de capacitaciones a las docentes, de charlas y talleres donde los propios chicos terminan escribiendo un libro.

La lectura no es solo a través de un libro sino de la imagen y de la creación literaria que va todo en sintonía. Esto nos ayudó a enfrentar la crisis del sector porque se mantienen los proyectos a lo largo de los años en las distintas escuelas.

Autores como Chanti y Fabián Sevilla publican con la editorial que entre sus distinciones recibió el Premio UNO Escenario 2016.

-Con el programa Hacedores de Libros y las guías pedagógicas que acompañan cada obra llevan la literatura al aula de forma activa. ¿Qué sorpresas o devoluciones han tenido de los docentes y de los chicos en esas experiencias?

M. S.: A veces vamos a las ferias del libro de colegios y le sacamos fotos al abuelo que vino a comprar ese libro con la producción que hizo su nieto. Cómo se involucran los chicos con la lectura a partir de escribir sus propios cuentos y de vivir el proceso de producción de un libro es buenísimo porque los motiva a leer más y a seguir buscando historias inspiradoras para ellos. No hay niño que no quiera participar, que no quiera escribir, que no quiera seguir leyendo.

Reconocimientos internacionales y el valor del libro papel

-¿Cómo lograron llevar el trabajo hecho en Mendoza a vitrinas y mercados internacionales?

F. P.:- Desde la primera vez que fuimos a la Feria del Libro de Buenos Aires nos anotamos en mesas de trabajo que se generan con compradores tanto de libros como de derechos de autor o librerías internacionales. Esto nos fue abriendo puertas y fuimos aprendiendo a posicionar nuestra editorial.

La primera gran venta de libros fue a la librería El Zócalo de México. Fue un trabajo de hormiga que se fue expandiendo; nuestros productos se empezaron a ver de otra manera sobre todo con las distinciones y presencias en eventos internacionales. Después de los premios son los autores los que empiezan a contactarnos, no sólo de Mendoza sino de Buenos Aires y de otras provincias.

Hace 4 años, Bambalí ganó el prestigioso premio ALIJA en la categoría Rescate Editorial por el libro "Cola de Flor" de Laura Devetach.

-Con el constante incremento en los costos del papel y la producción gráfica en Argentina, ¿cuáles son los desafíos que enfrenta hoy Bambalí para seguir publicando? En ese sentido, ¿cómo se paran frente a los libros digitales?

F. P.:- Estamos todo el tiempo buscando precios, averiguando con imprentas nuevas. Las ferias del libro nacionales son una gran oportunidad para conocer imprentas, sus encuadernaciones y formas de trabajo. Todo lleva muchísimo esfuerzo para vender los libros, ir recapitalizando la editorial y volver a imprimir.

Los libros digitales fueron tendencia hace unos años pero hoy está todo el mundo volviendo al papel. Hay muchos estudios de neurociencia que están a favor de la lectoescritura en papel y de la escritura manual. Tenemos libros publicados en formato digital y no se mueven porque nuestro público objetivo no es el lector digital.

Leer en papel es disfrutar el material, sus colores y formas, las tipografías... ese contacto te permite leer de otra manera y hace más enriquecedora la experiencia.

Una editorial con libros que dejan huellas en los lectores

-Después de alcanzar un catálogo grande con títulos que se venden de a miles, ¿qué proyectos tienen en el horizonte a corto y mediano plazo?

M. S.:- Estamos sacando 6 títulos nuevos para festejar los 10 años de Bambalí. También abrimos la colección Luna de Tinta para colegios secundarios con narrativa y poesía, y ampliamos las colecciones de ComicBam, Creepypastas y Luna de Cartulina Amarilla que es para los más pequeños.

Las portadas de 4 de los 6 nuevos libros que lanzará en estos días la editorial Bambalí.

F. P.: Uno de los que más nos piden por las redes es ZAM 2 ("Zombies Alienígenas Mutantes") que es de Marie (Slosse) en su rol de escritora. Vamos a presentarlo el sábado 10 en la Feria del Libro de Mendoza. Durante el encuentro en el Le Parc, el viernes 9 y ese sábado 10 lanzaremos otros 4 títulos.

-Si tuvieran que definir la huella o el impacto que quieren dejar en las infancias con Bambalí, ¿cuál sería?

M. S.: No sé si definirlo como huella pero sí te puedo decir que ya vemos resultados o un impacto cuando nos encontramos con niños que reconocen los libros, los autores, que nos ven pasar y nos saludan (risas). Y cuando un niño nos cuenta que tiene libros de nuestra editorial en su biblioteca, que ese niño lo atesore y lo haya puesto en un lugar ya está más que logrado nuestro objetivo.

En pocas palabras

  • Bambalí Ediciones: cumple 10 años revolucionando la literatura infantil y juvenil en Argentina, rompiendo el centralismo porteño desde Mendoza.
  • Éxito literario: ha publicado más de 30 títulos, vendiendo miles de ejemplares y logrando reconocimientos nacionales e internacionales.
  • Estrategia pedagógica: fomenta la lectura a través del juego y proyectos integrales en escuelas, conectando con las nuevas generaciones de lectores.
Resumen generado por Thinkindot AI

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