Luego del violento episodio que conmocionó a Mendoza y que derivó en la desvinculación inmediata de un agente de la Municipalidad de Guaymallén, la historia de la mascota rescatada comenzó a tomar un nuevo y esperanzador rumbo. La ONG Salvando Patas confirmó en sus redes sociales que la perrita fue bautizada como Rufina y que muestra una leve evolución favorable tras ser sometida a un riguroso control veterinario.
Le partió el cráneo a su mascota Rufina, lo echaron del municipio y hoy ella lucha por volver a confiar
La ONG Salvando Patas confirmó que el animal evoluciona favorablemente. La perra está castrada, medicada y lista para ser adoptada por una nueva familia

Rufina. La perrita se recupera tras recibir maltrato.
El animal había sido retirado del domicilio con una grave fractura de cráneo provocada por agresiones físicas. Pese al severo cuadro clínico inicial, las proteccionistas señalaron que la encontraron "un poco mejor que el día en que logramos sacarla de ese lugar", aunque remarcaron que el camino de rehabilitación recién comienza.
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Inundada de cuidados y en busca de un hogar permanente
Actualmente, Rufina permanece en un hogar de tránsito donde cumple con un tratamiento farmacológico para sanar sus lesiones. Con casi dos años de edad, tamaño mediano a grande y rasgos similares a los de un labrador, la perrita ya fue castrada, desparasitada y vacunada contra la rabia. Desde la ONG remarcaron que su buen carácter le permite convivir sin problemas con otros animales.
Dado su avance emocional y físico, desde la organización anunciaron la apertura de la búsqueda de una familia definitiva: “Creemos que llegó el momento de empezar a buscarle una familia para siempre. Una familia que le enseñe que una mano es para acariciar y no para golpear, y que pueda volver a confiar en las personas”.
En diálogo con Diario UNO, Brunela Lopresti, referente de la ONG Salvando Patas, remarcó que el proceso de adaptación requerirá de un compromiso especial por parte de los adoptantes: “Necesitamos una familia que le tenga muchísimo amor y paciencia. Rufina está profundamente asustada de todo: se sobresalta con el ruido de los autos, con el movimiento de una silla o ante cualquier gesto brusco”.
El desafío del tránsito y la ayuda médica activa
Además de la secuela emocional, el proceso clínico de Rufina continúa siendo meticuloso. Los veterinarios le realizan placas de control periódicas para evaluar la evolución de la masa ósea en su cabeza y descartar complicaciones neurológicas derivadas de la brutal fractura.
Por otra parte, desde la entidad explicaron que la perrita no puede quedarse por tiempo indeterminado en el hogar de tránsito actual, por lo que urgieron a la comunidad a postularse para la adopción o bien para ofrecer un nuevo espacio de tránsito temporal adaptado.
Agradecimiento institucional y colectivo solidario
En la misma publicación, la ONG ratificó que el agresor identificado por la entidad como Tomás Rivero fue apartado de su puesto en la comuna tras la intervención de las autoridades locales. Además, expresaron su reconocimiento a la Municipalidad de Guaymallén, al secretario de Gobierno Ignacio Conte y al personal involucrado en el procedimiento.
Por último, recordaron que los costos médicos, de traslado, alimentación y hospedaje en tránsito de Rufina son cubiertos de manera independiente. Quienes dispongan de un entorno tranquilo y deseen colaborar con la recuperación del animal pueden ponerse en contacto vía Instagram en @salvando.patas.ong o realizar donaciones al alias oficial: SALVANDO.PATAS.ONG.
En pocas palabras
- Rufina, la perra maltratada: evoluciona favorablemente tras sufrir una fractura de cráneo y busca una familia que le brinde confianza.
- Proceso de adopción: la ONG Salvando Patas busca un hogar permanente para Rufina, que requiere paciencia y amor para superar su miedo.
- Apoyo a la recuperación: se reciben donaciones al alias SALVANDO.PATAS.ONG para cubrir los gastos médicos y de tránsito del animal.